lunes 16/5/22
La 'carabela portuguesa' puede resultar muy dañina para la salud.

Alerta amarilla en las playas gaditanas por la aparición de otra carabela portuguesa

La bandera ha sido izada por su aparición en la zona de Isecotel en la capital 

El Ayuntamiento de Cádiz ha emitido una nota en la que comunica que se ha izado la bandera amarilla en las cuatro playas de la ciudad con motivo de la aparición de una carabela portuguesa en la zona de Isecotel. La bandera permanecerá durante toda la jornada de hoy.

Hay que recordar que hasta tres personas han requerido asistencia por parte de los socorristas tras sufrir picaduras de carabelas portuguesas el pasado fin de semana. El Ayuntamiento de Cádiz cerró el baño al no encontrar un número suficiente de estos tipos peligrosos de seres violeta, por lo que  el protocolo antimedusas no se llegó a activar.

En el ser humano, el veneno de la carabela portuguesa tiene consecuencias neurotóxicas, citotóxicas y cardiotóxicas, produciendo un dolor muy intenso, e incluso la muerte en personas mayores y niños, siendo peligroso tener contacto con las mismas.

La carabela portuguesa es un carnívoro. Con unos tentáculos venenosos, atrapa y paraliza a su presa. Por lo general, captura pequeños organismos acuáticos como peces y plancton.

Está formada por una vela gelatinosa de entre 15 y 30 cm​ que le permite recorrer los océanos impulsada por los vientos, las mareas y las corrientes marinas, mientras que del cuerpo central cuelgan numerosos tentáculos que le sirven para atrapar a sus presas y que extendidos puede llegar a medir hasta 50 metros, aunque normalmente tienen una extensión de unos 10 metros.

Estos tentáculos están provistos de cápsulas urticantes denominadas cnidocitos que pueden paralizar a un pez grande y afectar seriamente al ser humano. Estas cápsulas liberan un filamento hueco espiralado de un único uso llamado nematocisto, que puede ser de distintos tipos: simples ventosas, prolongaciones largas de los tentáculos que se enrollan alrededor de la presa, y púas o espinas que pueden inyectar una toxina proteica que paraliza a la presa.

Los tentáculos tienen por objeto envolver a las presas e introducirlas en la boca hasta la cavidad gastrovascular, donde comienza la digestión.

Alerta amarilla en las playas gaditanas por la aparición de otra carabela portuguesa