Un proceso lento pero seguro. Los alojamientos turísticos de Grazalema intentan poco a poco recuperar la normalidad tras el desalojo completo que se efectuó el pasado 5 de febrero debido a las abundantes lluvias que cayeron sobre el pueblo, y tras un fin de semana "tranquilo" y con pocas reservas todavía por el "miedo" generalizado que hay ante la incertidumbre por el estado de las carreteras de la sierra de Cádiz.
De esta manera, en la hospedería La Mejorana, sus habitaciones se están destinando en estos momentos a acoger a algunas de las familias que aún no han podido volver a sus casas, entre ellos los propios regentes de este establecimiento, Sobre su actividad, han acuciado todas las reservas que tenían antes de las borrascas, que han sido canceladas, y aunque ahora están abiertos, no están generando ingresos, ya que están dedicados a alojar a evacuados.
En este sentido lamenta que "lo tenemos todo parado hasta que veamos qué retoma la normalidad", ha indicado Andrés, quien ha señalado que "o cambia mucho o esta semana del puente no abriremos" para sí hacerlo "de cara a primeros de marzo", todo ello teniendo en cuenta que este pasado fin de semana Grazalema ha estado "muy tranquila" cuando los sábados y domingos el pueblo suele bullir de gente que acude a pasar el día o a alojarse para disfrutar del entorno.
Alarma social en Grazalema
Los bares sí han tenido algo más de actividad, de quienes han venido de visita pero que eso no lo han visto reflejado en los alojamientos, que acucian un poco los efectos del temporal. En otro orden de cosas ha matizado que "todavía hay un poco de alarma social" porque la gente aún es consciente de que existe una "zona roja" en Grazalema y las carreteras "tampoco están todas muy bien", por lo que "hay algo de turismo pero no es el habitual ni el suficiente para que compense el abrir" y asumir gastos como seguros sociales de sus trabajadores. "A lo mejor esperamos y empezamos cuando ya esté todo medio normal".
Por otra parte, la Hospedería Casa de las Piedras, situada fuera de la zona de exclusión, ha comenzado este lunes a "encender ordenadores" y tratar de vislumbrar qué panorama les espera este fin de semana, festivo por el Día de Andalucía, ya que como ha reconocido Estela, cuando fueron desalojados tuvieron que dejarlo todo apagado y no saben qué situación tienen.
Aunque sabe que no habrán tenido nuevas reservas, sí que ha esperado que no haya muchas cancelaciones, ya que antes de que pasara todo esto estaban "completos". "Hoy esperamos encender el ordenador y demás y empezar a gestionar todo". Otro alojamiento conocido en Grazalema es el Camping Tajo Rodillo, próximo a varios senderos del parque natural. Aquí pudieron abrir el pasado martes y comenzar con las tareas de limpieza y puesta a punto para volver a acoger a clientes este fin de semana. Pese a estar operativos, Pepi, una de sus responsables, ha reconocido que han tenido "pocos clientes" y que para el festivo por el 28 de febrero, que cae en sábado, tampoco hay "ahora mismo" muchas reservas.
Finalmente hay que añadir que la explicación a esto está en el "miedo" que parece haber aún entre los turistas, ya que según ha contado, están recibiendo llamadas preguntando si las carreteras están bien y cómo está la situación en el pueblo. "Hay mucha gente que tiene miedo todavía por las carreteras, por todo esto que ha pasado, pero poquito a poco se irá moviendo la cosa", ha esperado Pepi, que ha contado que desde que pudieron volver a Grazalema han acogido a tres familias desalojadas, las cuales ya han regresado a sus propias casas.
