El frío y las bajas temperaturas han propiciado una de esas imágenes idílicas que nunca dejan de sorprender y seducir en un entorno privilegiadlo.. Y es que, tal y como estaba previsto, la nieve regresó a la Sierra de Cádiz la pasada madrugada cumpliendo las previsiones dejando un manto blanco en un entorno privilegiado.
De esta manera, las bajas temperaturas han sido clave para la primera nevada del año que llegó a cortar al tráfico la carretera de Benamahoma a Grazalema a la altura del Puerto del Boyar. La situación se repitió en el puerto de montaña de Las Palomas, en la carretera que une Grazalema con Zahara de la Sierra o en Villaluenga del Rosario.
El casco urbano de Grazalema comenzó a recibir tenuemente los copos de nieve. En la localidad, un día antes de la nevada, se abrieron las compuertas de la presa del Fresnillo ante la importante acumulación de agua. La apertura al tráfico del puerto del Boyar ya es una realidad pero se recomienda precaución ante la acumulación aún de nieve.
Nieve en la Sierra de Cádiz
Por otra parte, otras incidencias vinculadas a la borrasca Ingrid tuvieron por escenario la CA-9118 de acceso a Setenil de las Bodegas, que fue cortada al tráfico por un desprendimiento de tierras que obstaculizó la calzada. Por otra parte, la CA-6105, en Villamartín, se cerró también al tráfico a la altura de Alberite por la crecida del arroyo en el punto kilómetro 9,8. La CA-5101, carretera Arcos-Gibalbín, también se vio afectada.
Finalmente, hay que añadir que la alerta amarilla por fuertes precipitaciones dio la cara además con el rescate de dos personas en el interior de un vehículo en las cercanías del arroyo Salado. Los bomberos tuvieron que emplearse en las labores ante la crecida del arroyo que inundó la carretera
