lunes. 23.03.2026

Últimas investigaciones sitúan la Atlántida frente a la Avenida del Camarón de Chipiona

Un equipo liderado por el cineasta e investigador Michael Donnellan localiza bajo el mar, entre Chipiona y Sanlúcar, estructuras circulares y trazas que “calcan” los textos de Platón; un documental ya rodado y en negociación con plataformas promete mostrar las imágenes subacuáticas y la trastienda del hallazgo
Chipiona y la Atlántida, el hallazgo submarino que divide a científicos y exploradores
Chipiona y la Atlántida, el hallazgo submarino que divide a científicos y exploradores

Desde hace unos años, el nombre de Chipiona se ha sumado al de Atlántida en titulares. El realizador, director y arqueólogo Michael Donnellan, junto a buceadores, arqueólogos e hidrógrafos, ha impulsado una investigación que sitúa restos sumergidos frente a la Avenida del Camarón en Chipiona, con características que, aseguran, coinciden con las descripciones que dio Platón sobre la ciudad perdida. Los materiales incluyen plataformas rocosas con geometrías regulares, muros o alineaciones verticales y canales, además de anillos concéntricos similitudes con lo que dice Timeo y Critias.

La historia del hallazgo es curiosa: los buzos Boris Martínez Abad y Antonio Fernández Olivero relatan que hace una década, en exploraciones anteriores, detectaron “anomalías” con sonar en esa misma zona. Según ellos, volvieron múltiples veces, incluso en condiciones de visibilidad escasa, y observaron estructuras que les parecieron “extrañas” —como piedras de ángulos rectos, formas geométricas que no se encuentran típicamente en fondos marinos llanos.

Donellan se incorporó después al proyecto tras conocer a los buzos en un encuentro casual (“el azar hizo, con una cerveza en mano”) y, viendo los datos de los primeros descubrimientos, encargó batimetrías y topografías submarinas. En particular, trabajó con los hidráulicos/hidrógrafos Sergio Aleu Ruiz y Alejandro Aleu Ruiz, quienes realizaron levantamientos tecnológicos y mediciones profundas que registran sombras y estructuras emergentes del fondo, muros de hasta cinco metros de altura y algunos muros de 450 metros de largo.

El equipo generó grabaciones submarinas, imágenes con drones costeros y mapas que se superponen con los pasajes de Platón: una ciudad de anillos concéntricos con tierra y agua, canales de salida al mar, muros que rodean una llanura inundable. El resultado ya está recogido en un documental titulado “Atlántica”, del que Donnellan ya ha realizado proyecciones privadas. Según fuentes cercanas a El MIRA se dice también que hay contactos establecidos con plataformas de streaming para su distribución internacional, y que el estreno en las mismas puede ser en meses venideros.

Situación actual: pruebas, aprobaciones y controversias

La investigación ha avanzado sobre el terreno y bajo el agua, pero todavía no ha logrado el respaldo oficial con publicaciones académicas. Michael Donnellan y su equipo han solicitado permisos para campañas arqueológicas formales, que incluyan dataciones numéricas (radiocarbono u otros métodos), muestreos, análisis petrográficos, levantamientos topográficos precisos y un protocolo que permita demostrar más allá de la duda si las estructuras tienen origen humano o natural.

En paralelo, fuentes geológicas y arqueológicas han presentado estudios críticos. Por ejemplo, Juan Antonio Morales y Claudio Lozano han declarado públicamente que “no existe ningún tipo de evidencia de acción humana en esta zona, sino formaciones geológicas” que aparecen también en otras costas de la zona de Tarifa o Punta Paloma, generadas por procesos de sedimentación, cementación, diaclasas y playa rocosa.

Hay también declaraciones más escépticas que demandan prudencia: algunos científicos advierten de que muchas estructuras que parecen murallas podrían ser simples fallas, barreras cementadas (beachrock) o elementos naturales interpretados con sesgo visual, más si se ven desde drones, mapas o sonar con baja resolución.

El documental “Atlántica” y su ruta hacia streaming

El documental “Atlántica” se presenta como el compilado visual de toda esta investigación. Michael Donnellan lo dirige, con el material recogido desde 2019 en adelante: inmersiones, testimonios de buzos, escaneos batimétricos, imágenes submarinas y levantamientos costeros. Ya ha tenido pases privados y presentaciones en el South International Series Festival, donde se explicaron los primeros resultados a nivel público.

Se menciona que hay negociaciones avanzadas con plataformas de streaming para su distribución, aunque no se ha confirmado cuál será la plataforma ni la fecha exacta del estreno. 

Los buzos que participaron en las inmersiones conocidas son Boris Martínez Abad y Antonio Fernández Olivero, que informan no solo de sonar sino de inmersiones directas, filmaciones subacuáticas en zonas de poca visibilidad y toma de muestras fotográficas.

Submarinista durante la investigación
Submarinista durante la investigación

Desde que los primeros hallazgos salieron a los medios en 2023, Donnellan ha sostenido entrevistas con autoridades locales y regionales, como el alcalde del municipio Luis Mario Aparcero. Por ejemplo, han sido citados responsables del Ayuntamiento de Chipiona, técnicos de patrimonio de la Junta de Andalucía, y algunos científicos vinculados a universidades gaditanas, para discutir la posibilidad de sondeos oficiales. En esos encuentros se ha hablado de colaboración institucional, cesión de permisos para buceo arqueológico, y financiamiento de campañas de campo.

También se ha debatido en reuniones cómo compatibilizar la protección legal del litoral, la normativa sobre zonas submarinas, las competencias ambientales y arqueológicas, de modo que cualquier intervención no dañe ecosistemas ni incurra en ilegalidades, pero esas reuniones aún no han resultado en un acuerdo cerrado que permita excavaciones profundas.

Lo que dice Platón, lo que se ha encontrado y lo que no

  • Platón describe una ciudad sumergida con anillos de tierra y mar, canales, muros y una llanura inundable hacia el mar. Esa descripción sirve como mapa conceptual para los que buscan.
  • Lo que se ha encontrado: estructuras circulares, muros emergentes de hasta 5 metros, alineaciones lineales, plataformas rocosas, y trazas que algunos interpretan como canales; además las batimetrías muestran figuras regulares.
  • Lo que no se ha encontrado (o al menos, no confirmado públicamente): materiales fechados (cerámicas, fragmentos humanos o residuales arqueológicos) que permitan datar estas estructuras con certeza; pruebas físicas de uso humano (herramientas, restos de ocupación); publicaciones científicas revisadas por pares con los análisis petrográficos y dataciones; un mapa completo reproducible por terceros.

Lo que dice la comunidad científica: formaciones geológicas, no templos sumergidos

Varios geólogos y arqueólogos han alzado la voz para señalar que lo que se presenta como “muros” y “anillos” probablemente sea interpretación natural de formaciones costeras. Juan Antonio Morales y Claudio Lozano son dos de los nombres más citados; ellos han declarado que “no existe ningún tipo de evidencia de acción humana en esta zona”. Las formaciones que se observan en el fondo son comparables a otras de la costa de Tarifa o Punta Paloma, donde herreros naturales, como la cementación de sedimentos, los beachrocks y diaclasas tectónicas, generan patrones sorprendente pero naturales.

Los científicos también advierten que la zona costera de Chipiona es altamente dinámica: hay corrientes, oleaje, variaciones de arena, erosión costera, subidas y bajadas de nivel del mar, sedimentación variable, lo que puede modificar aceleradamente las formas del fondo marino y hacer que algo que parecía regular deje de serlo con la marea, o que los cambios estacionales distorsionen lo que la visibilidad o los escáneres perciben como geometría artificial.

Otra crítica es metodológica: muchos de los escaneos presentados tienen poca resolución, algunas imágenes están borrosas, los videos subacuáticos tienen visibilidad limitada, y ciertas mediciones no tienen contraste suficiente. Eso hace que lo parecido sea susceptible a interpretación subjetiva. Se necesitan, insisten los geólogos, sondeos de testigos, estudios petrográficos, análisis mineralógico y de cementos, dataciones absolutas que permitan fechar con seguridad los materiales, algo que aún no se ha publicado.

Finalmente recuerdan que los relatos antiguos (como los de Platón) tienen valor literario, filosófico e incluso simbólico, pero no son mapas exactos. Platón no dejó coordenadas GPS; su descripción puede transmitir imágenes mitificadas, exageradas o idealizadas. Usar esos textos como plano literal es arriesgado sin evidencia física concluyente.

Últimas investigaciones sitúan la Atlántida frente a la Avenida del Camarón de Chipiona