viernes 22/10/21

35 años de aquel vértigo de Antonio Banderas

Se cumple una efeméride muy señalada en la biografía del reconocido actor

Antonio Banderas
Antonio Banderas

Cuando se tiene la carrera artística, la carrera profesional, la carrera personal llena, repleta de éxitos, y además se comienza la misma a temprana edad, sucede que las efemérides se celebran cada dos por tres. Es el caso de este jovencísimo sexagenario llamado Antonio Banderas, un actor que siempre ha dado el todo por el todo en aras de su trayectoria, que es asimismo darlo el todo por el todo en favor de la mejor versión de sí mismo.

Antonio Banderas pronto se nos fue al extranjero, dejándonos como huérfanos de su presencia. Pero valió lo uno por lo otro, la ausencia de nuestro gran intérprete por el espaldarazo de su triunfo internacional. Hollywood se encargó de suscribir esta aseveración. Banderas hizo carrera de despegue en España, luego saltó allende nuestras fronteras para, a largo plazo, ya combinar patria y universalidad.

Calidad indiscutible

La calidad de sus registros interpretativos nadie las pone en solfa, nadie las discute, nadie las pone en entredicho. Los resultados visibles, la crítica y las pruebas de la evidencia coinciden en este sentido. Banderas siempre estuvo en el candelero. En la cima del esfuerzo. En la cima de la autoexigencia. En el valor cualitativo de su propio destino.

Nunca pasó de moda aunque su discreción le hiciera adoptar ritmos de mayor o menor énfasis mediático. Él mismo elegía las intensidades. Supo estar y no estar pero siempre trabajando sin descanso. Banderas, por ende, ha guiado el sendero de su carrera en un hábil manejo del sentido de la medida. Una cabeza bien amueblada con los pies siempre encima de las tablas. Paso a paso, sin prisas pero sin pausa.

Película que pegó fuerte

En este año 2021 se cumplen 35 años. 35 años de un vértigo. De un vértigo de Antonio. De Antonio Banderas. Se cumplen 35 años del vértigo de una película que pegó fuerte. De una película que marcó un antes y un después, por ejemplo, en la magnífica obra cinematográfica de Pedro Almodóvar. Hablamos de ‘Matador’, un título rompedor con un contenido de alto voltaje. Muy cañí, muy carnal, muy desgarrador.

Plantea la historia de Diego Montes (Nacho Martínez, un Nacho Martínez en plenitud profesional), que es es un ex torero que se vio obligado a retirarse de manera anticipada después de ser corneado dramáticamente. ¿Qué le sucede entonces? Pues que encuentra gratificación sexual al ver películas slasher. Sucede algo inesperado: entre los estudiantes de su clase taurina se topa de bruces con Ángel (Antonio Banderas).

Antonio Banderas

Una visión surrealista

¿Quién es Ángel? Un joven confuso que sufre de vértigo. Durante un episodio de vértigo en el ring de práctica, Ángel tiene una visión. Una visión surrealisa. Una visión casi de imaginario de Dalí. También de la impronta de Almodóvar. Una mujer que mata a un hombre con una horquilla durante el sexo, al modo que un matador mata a un toro.

Como cabría pensar, Diego le pregunta a Ángel si es homosexual y manifiesta que no tiene experiencia con mujeres. Ángel responde que nones, que no lo es y promete probarse a sí mismo. Más tarde ese día, Ángel intenta violar a su vecina Eva (Eva Cobo), quien también es la novia de Diego.

No es mal momento para revisionar, para visionar de nuevo o para ver por primera vez ‘Matador’. Una película española de entonces. Una historia enrevesada pero no imposible. Una cinta que sorprende a golpe de fotogramas. Almodóvar en estado puro. Banderas en estado de gracia. A celebrar, por tanto, esta efemérides. El cine español y nuestro actor malagueño así lo merecen. Nunca es tarde si la historia es buena. Cine, cine, cine, más cine por favor… cantaba Aute.

35 años de aquel vértigo de Antonio Banderas