lunes 16/5/22

“Es para salir corriendo de impotencia”

Terelu Campos rompe a llorar cuando conoce las críticas de sus ex compañeros

Comencemos por el principio. Terelu Campus ha puesto a la venta su lujosísimo ático de Pozuelo de Alarcón por 1.400.000 euros. La cifra no es moco de pavo. Las malas lenguas -¿o las lenguas bien informadas?- aseguran que la iniciativa se debe al ahogo económico que sufre la conocida presentadora. Deudas de todo tipo y de toda índole. Son públicas y notorias. Públicas y publicadas.

De todos es sabido la tensa salida -o abandono motu proprio- de Terelu del programa ‘Sálvame’. O, para ser más precisos, tensión sostenida con algunos de sus ex compañeros. Terelu ha procurado suavizar este adiós un tanto mediático. Y asimismo relativizar cualquier posible reproche directo o indirecto de los profesionales con los que ha compartido plató durante años. En cualquier caso las relaciones han quedado un tanto resbaladizas.

Pues bien: esta pasada semana ‘Sálvame’ se ha hecho eco de la venta del ático de Terelu. Y la noticia ha sido objeto de análisis en el espacio líder de Telecinco. Y no desde una perspectiva positiva. O constructiva según se mire. Kiko Hernández ha echado leña al fuego sin despeinarse. Y sin tampoco lanzar ningún embuste, ni siquiera de soslayo. Porque Kiko es enemigo de la mentira y siempre demuestra -con documentos si necesario fuere- cuanto asevera.

¿Cómo ha echado leña al fuego? Mostrando las fotos – de antemano ya expuestas por la inmobiliaria- de las habitaciones, de las terrazas, del interior del ático de la periodista, que supera los 500 metros cuadrados. Resulta que las fotografías no han sido realizadas por profesionales. Ni siquiera se ha tenido en cuenta detalles mínimos de cierto orden o, digámoslo así, decoro.

Las instantáneas han sido objeto de burlas entre los contertulios de ‘Sálvame’. Quizá burla es un término inexacto en esta ocasión. Particularmente porque el humor y el chascarrillo – la guasa de cuando en cuando- forman parte del tono habitual de este programa estrella de la Fábrica de la Tele. Terelu descuidó muchísimo el perfil de las fotos del interior de su hogar. Y aparecen zonas no limpias, camisones colgados de por medio, camas deshechas, el perrito o la perrita mascota colándose por algún que otro enfoque, productos de limpieza en el bordillo de no sé qué ventana.

Un descuido absoluto que desdice muy mucho de la calidad de la vivienda. A dicho repaso se le suma una tesis que sí puede considerarse más perjudicial. Más perjudicial de cara a la operación de venta. Entre unos y otras sacan a relucir el número de deudas económicas de toda índole que protagoniza Terelu. Y que es un síntoma de un claro abultamiento sobre el precio real de la casa. Y que, sabiendo la situación de bancarrota de la célebre hija de la Campos, cualquier comprador exigirá un reajuste del precio a la baja. Normal, de otro lado.

Terelu no ha querido ver nada de esta contraofensiva de sus ex compañeros. Creía que iba a dañarla. No la apetecía ni antes ni después. Rehúsa. Rehúye. Descarta. Elimina esta opción. Ojos que no ven, corazón que no siente. Está en su derecho. Pero todo tiene su conque. Su contrapartida. E incluso hasta su servidumbre. Y Terelu se ha desligado de ‘Sálvame’, pero no de la cadena. ¿Circunstancia achacable por el equipo de colaboradores del espacio presentado por Jorge Javier Vázquez? Quizá. ¿Una declaración de intenciones encubierta o en cubierta? Es probable. O no.

El caso es que Terelu colabora ahora con el programa vespertino sabatino ‘Viva la vida’. En un espacio además, para más inri, dedicado a las cosas de las páginas del colorín… Es decir: del corazón: esto es: de la prensa rosa. ¿Metaperiodismo tratándose de la hija de doña Campos? ¿Salto de altura en un regate de juez y parte? Sea como fuere, este pasado sábado día 27 no ha podido eludir ni ver ni escuchar toda la realidad de las críticas de sus ex compañeros a propósito del tan mentado ático…

Forma parte de la actualidad, lo mire por donde lo mire. La cadena también posee sus estrategias internas. Y enfrentar a Terelu al primer visionado de unas imágenes desagradables para ella también forma parte del juego. Como fichas de un mismo tablero. Diego Arrabal, previamente a la emisión del vídeo resumen, pregunta a Terelu qué tal le ha sentado este ataque de sus antiguos compañeros. Ella, de nuevo, relativiza. E incluso confiesa no haber visionado nada. Ha preferido no hacerlo estos días atrás. Sandra Barneda da paso al vídeo. Dura unos pocos minutos. Los suficientes para que el rostro de Terelu Campos se convierta en un registro facial de contención.

De contención de tristeza, de desesperación, de llantina, de dolor. No da crédito. O sí, nunca se sabe. Cuando salen a relucir sus deudas y la segura desvalorización del precio del ático, comienza a tragar salida. Finaliza el vídeo y Sandra la mira frente por frente. En silencio. Terelu hace lo propio, evidenciando un rictus tenso, contenido. Lanza dos o tres resoplidos que parecen emerger de los hondones del abatimiento (cuasi definitivo)…

Hasta que esboza una sola frase antes de romper a llorar: “Es para salir corriendo de impotencia”. Sandra la abraza. Ambas acuerdan que salga un rato a recomponerse. La situación ha desbordado su serenidad. Al poco rato regresa. Ya tranquila a medias. Defiende a algunos de sus ex compañeros y de otros prefiere no opinar. Un signo de elegancia. Entiende que sobre las fotografías puede sacarse la punta del humor, hasta cierto punto, pero procurar dañar la operación de la venta del ático escapa de sus entendederas. Con buena parte de razón.

“Es para salir corriendo de impotencia”