lunes 17/1/22

¿Por qué Sofía perdona lo imperdonable a su aún pareja Kiko?

Noche de expulsión, evasivas y montajes en Gran Hermano VIP

Jueves 10. La tele encendida. Gran Hermano VIP. Séptima edición. Telecinco. Santiago Abascal cuaja una gran entrevista, mientras tanto, en Antena 3. Noche de expulsiones en la rueda de los despropósitos de Gran Hermano. Kiko, cariacontecido, pretende aguantar el tipo de su expulsión. Parece que la audiencia no ha perdonado determinadas actitudes. Kiko se ha pasado de rosca con un ligoteo que ha hecho sufrir demasiado, a las afueras, a Sofía y a Diego Matamoros. No puede venderse como amistad lo que a todas luces es un tonteo. Alba Carrillo y Mila se lo reprocha a la pareja de tortolitos antes del veredicto de la audiencia.

Jorge Javier le transmite a Kiko que, según su parecer, “has sido oro puro, has dado un juego extraordinario para el concurso. Te has entregado al máximo. Has sido un concursante fantástico”. Estela se reencuentra con Kiko en el confesionario. Ambos se funden un abrazo tierno. Se palpa el cariño lindero a los sentimientos aún inconfesos. Estela le dice a Kiko: “Tú eres mi gran hermano”. Sofía espera a Kiko a escasos metros, en la casa de Guadalix de la Sierra. Había llegado al sitio al margen de que fuese o no fuese expulsado su “amor de verano".

La expectación crece a pasos agigantados. El encuentro entre Sofía y Kiko echa chispas. De recelo pero también de atracción. Se gustan. Sofía procura mostrarse dura. Impenetrable. Pero cae rendida a las primeras de cambio. Kiko apuesta por su sapiencia de galán de regate corto. Sofía no da más de sí. Parecía que iba a arremeter con derecho adquirido. Pero es frágil ante su aún pareja.

¿Por qué Sofía perdona lo imperdonable a Kiko? El guaperas insiste en que lo suyo con Estela no es más que una amistad. Una amistad fraguada además por las circunstancias especiales de la incomunicación durante un mes, las veinticuatro horas del día, con un grupo de compañeros que, a más inri, no le eran muy afines. Pero Sofía sonríe. Kiko igual, de un modo astuto y poco profesional. No saben interpretar lo que a todas luces huele a montaje. Montaje entre ambos. Un tanto descarado. Estela y Diego Matamoros pueden haber sido víctimas inadvertidas. Ellos no están metidos en el cotarro. Pero Sofía y Kiko sí. Tan sólo resta saber si al cabo Kiko no ha sabido poner coto a su treta y los sentimientos por Estela brotaron sin estar en el guión.

¿Por qué Sofía perdona lo imperdonable a su aún pareja Kiko?