jueves 19/5/22
GRA038. BUDAPEST (HUNGRÍA), 19/07/2017.- La nadadora españols Ona Carbonell durante su ejecicio en la final de solo libre del Mundial de Natación que se disputa en Budapest (Hungría), en la que ha conseguido la medalla de plata. EFE/Alberto Estévez
GRA038. BUDAPEST (HUNGRÍA), 19/07/2017.- La nadadora españols Ona Carbonell durante su ejecicio en la final de solo libre del Mundial de Natación que se disputa en Budapest (Hungría), en la que ha conseguido la medalla de plata. EFE/Alberto Estévez

“Soy casi una sirena, me faltan las escamas”

Ona Carbonell protagoniza una ronda televisiva en Antena 3 y Telecinco

Está de moda. Por méritos propios. Ha logrado poner de acuerdo a todos los españoles, lo cual es una heroicidad a tenor de los tiempos de discrepancia que corren en todos los sentidos. Su fama le ha llegado en razón de su sacrificio, de su compromiso, de su tenacidad, de su virtuosismo y de sus dotes para el deporte – para el deporte profesional- que cultiva. Que practica. Deporte como devoción. Como vocación. Como profesión.

Se trata de la nadadora de sincronizada, Ona Carbonell. Lo meramente anecdótico en ella ha sido el salto del protocolo -natural y simpático donde los haya- con los Reyes de España. Lo noticioso recae en el alegrón de las tres medallas que se trae de Corea del Sur. Tres medallas de una deportista española para gloria del país.  Esta pasada semana anduvo de pantalla en pantalla, de cadena en cadena, atendiendo a diestro y siniestro toda invitación. Ella es ya patrimonio nacional.

Visitó ‘El hormiguero’, de Antena 3, y se confesó abiertamente con Pablo Motos. E incluso ambos simularon técnicas artísticas de natación sobre un forillo que imitaba las trazas de una piscina. Se mostró simpática y sincera, tal cual ella evidencia su personalidad. Se ríe a mandíbula batiente. Sobre los taconazos luce ya de por sí altura en aumentativo. No fuerza la expresión. Es risueña en la sencillez de los grandes héroes nacionales.

También Telecinco la ha abrazado. En un signo de admiración unánime bajo el título de ‘Viva la vida’. La primera frase que suelta es una perla como auténtica declaración  de intenciones: “Soy casi una sirena, me faltan las escamas”. Las televisiones destacan su pasión y su elegante constancia. Su lema es nítido: “Ser constante y darlo todo en el agua”.

Nunca se ha rendido. Nunca ha tirado la toalla. Además ha escrito un libro que realza los valores del deporte, de la práctica del deporte. “Entrenamos diez horas al día y seis días a la semana para una final que dura tres minutos cada cuatro años. Por eso trabajamos con psicólogos. Porque la presión es muy fuerte”, comenta.

“Soy casi una sirena, me faltan las escamas”