sábado 28/5/22

Afligidos o el indudable peso de la tradición

La hermandad culmina con la procesión extraordinaria los actos del 300 aniversario de la devoción en Cádiz

Hay devociones y devociones. Todas tienen su indudable significado, pero evidentemente el peso y el paso de los años hace que algunas se perpetúen en el tiempo y se mantengan inalterables por los siglos de los siglos.

Es lo que ocurre en Cádiz con Afligidos. Tres siglos contemplan a esa devoción extendida por una ciudad que en la jornada de este ya histórico 15 de septiembre ha vuelto a demostrar que guarda mucho cariño a sus titulares.

Más de cuatro horas de recorrido en la que no faltó el cariño popular, ese que hace grande a las manifestaciones de fe y que respalda a quienes todavía creen en esto de las hermandades en un rincón en el que ser cofrade es muy difícil.

Hasta el cambio de carrera oficial, Afligidos era una de las corporaciones penitenciales que menos tiempo estaba en la calle, había que andar muy espabilado para no perderse un Jueves Santo su transitar por las calles gaditanas.

En este ecuador de septiembre, sin otras imágenes que buscar, la cofradía fue la reina en la calle porque el fervor y la devoción de Cádiz se concentró en un cortejo reducido y cuidado rematado por una disposición del misterio singular, con romano incluido.

En el desfile marchaban representaciones de las hermandades radicadas en San Lorenzo, junto a algunos hermanos mayores como el de La Palma, Francis Lucero, el de Sentencia, Benito Moya, o el de El Perdón, Manuel Garrido.

Y para que no faltase un detalle, un acompañamiento musical a la altura del acontecimiento, Rosario de Cádiz y Cigarreras de Sevilla, dos formaciones de lo más granado que se puede escuchar en el panorama andaluz.

Con el 16 de septiembre llamando a las puertas se ponía punto y final a un momento mágico, un instante de esos que quedarán guardado en la memoria en este verano tan intenso procesionalmente hablando.

Afligidos o el indudable peso de la tradición