domingo. 03.07.2022

Andalucía llora la pérdida de uno de sus mejores imagineros

Fallece, a la edad de 75 años, Antonio Dubé de Luque

Qué mala racha para el mundo cofrade andaluz. Se están marchando referentes de altos vuelos. Si este miércoles 6 anunciábamos el fallecimiento del Hermano Mayor de la sevillana Hermandad del Calvario, el bueno de Manuel Cruz Freire, aún también resuenan en el dolor de todos los cofrades andaluces las recientes muertes de fray Ricardo de Córdoba o Luis Álvarez Duarte, por expresar dos ejemplos notorios. Ahora la necrológica alza otro nombre grande, otro nombre grabado con letras de oro en el arte religioso de toda Andalucía: Antonio Dubé de Luque. El gran e irrepetible Antonio Dubé.

76 años hubiese cumplido el 23 de diciembre. Antonio Dubé ya había alcanzado el Parnaso de los imagineros que, aún vivos, ya eran todo un clásico. Por méritos propios. Por una suerte de virtud divina que se tradujeron en sus manos. Ha muerto este jueves 7, tras larga enfermedad, en el Hospital Virgen del Rocío.

Hablamos de sus manos y en efecto de ellas han brotado buena parte de proyectos de las Semanas Santas de toda España, y no sólo de Sevilla, donde ha desarrollado concretamente la práctica totalidad de su vida obra. Léase calle Alfarería. Alumno de pintores como Juan Miguel Sánchez, Eduardo Acosta y Miguel Pérez Aguilera, así como del escultor Manuel Echegoyán. Llora especialmente la Hermandad de los Servitas, de que es considerado con todos los honores su ideólogo -y en la que llegó a ostentar además el cargo de Hermano Mayor-.

Ha sido autor de las vírgenes de Consolación de la Sed, la Virgen de la Aurora de la Resurrección o de la remodelación final de la Virgen de la Soledad de Los Servitas, que acaba de restaurar hace unos meses. Es autor, además, de una treintena de imágenes devocionales para toda España. En su faceta de pintor, fue cartelista de la Semana Santa de Sevilla en 2012 y de la coronación de la Virgen de la Encarnación de San Benito en 1994, entre otros, que este año cumple sus bodas de plata.

En 1982 pintó el gran lienzo que presidió el altar erigido en el campo de la Feria de Sevilla para la beatificación de Sor Ángela de la Cruz, por el Papa Juan Pablo II y que actualmente se sitúa en la ante-capilla donde reposan los restos de la ya santa. Del trazo de sus lápices han nacido el paso de misterio de la Redención, el Decreto de la Trinidad, el del Cristo de la Sed, el palio de la Virgen de Guadalupe o el antiguo palio de la Virgen de Consolación de Nervión vendido a Alcalá de Guadaira. Descanse en paz.

Andalucía llora la pérdida de uno de sus mejores imagineros