martes 24/5/22

El balance del Domingo de Ramos en Cádiz: ¿Qué pasa en Borriquita?

Los cruces en San Juan de Dios volvieron a deslucir una jornada que sigue resultando complicada en el apartado de acoplamientos

A menudo se suele tildar a los periodistas de voceros interesados que solo buscan el morbo con el único objetivo de crear audiencia y, de paso, polémica. En términos generales somos para algunos o muchos los mensajeros malos de todo lo que ocurre.

Desgraciadamente, más allá de lo que la prensa haya podido recoger del Domingo de Ramos de Cádiz, no es menos cierto que es una jornada en la que se ha hablado y mucho de la carga. Además con connotaciones negativas por lo ocurrido con el paso de la Borriquita.

No se trata de hacer sangre, sino de abordar la cuestión desde un punto de vista global y hacerse la necesaria pregunta. ¿Qué pasa en Borriquita? La corporación penitencial pasa por ser una de las más señeras de nuestra Semana Santa y este año se encuentra celebrando además su 75 aniversario.

Sin embargo, desde que sale de San José acumula un protagonismo demasiado negativo en el tema de la carga. Lo ocurrido este año con el paso del Señor es, sin duda, para hacérselo mirar por parte de sus rectores.

A nadie se le escapa que se ha desmarcado de la tónica general muy positiva en este apartado en la Semana Mayor. Sin entrar en detalles -para eso ya los hay más morbosos que los propios periodistas-, lo vivido en las calles gaditanas merece una reflexión profunda dentro del seno de la hermandad.

Es indudable que no se atina con el tema de la cuadrilla del paso de Jesús de la Paz. Rectificar es de sabios y, más allá de que sea un aspecto más, en unos tiempos en lo que lo audiovisual marca la pauta hay que evitar que se repitan imágenes como las de este año. Y, por supuesto, atajar el problema.

Precisamente, la carga ya casi ha pasado a ser secundaria en el Despojado. Más que la carga, el comportamiento de cierto sector del público que, aislado en sus incomprensibles actitudes, ha terminado por asumir como algo normal el andar del Señor. Hay episodios insignificantes que acabarán desapareciendo también con el tiempo.

Por encima de eso, la hermandad crece a pasos agigantados, con un cortejo nutrido que se incrementa cada Domingo de Ramos. Nadie pone en duda que el ambicioso proyecto del paso del Señor, una vez que esté finalizado, colocará a la cofradía salesiana todavía más en el escaparate de las privilegiadas.

Gran trabajo de base el que se viene desarrollando en la archicofradía del Pilar. Se apuesta por el cortejo y eso se agradece. La presencia de muchos hermanos pequeños en el desfile es una buena muestra de esa labor callada y necesaria. Encima este año se acertó con el acompañamiento musical del paso de misterio. Bien por las Penas que ha sabido recuperarse de una situación tan delicada.

La hermandad de la Sagrada Cena continúa inmersa en ese cambio de filosofía que pudo apreciarse en el regreso de los acordes de una Agrupación Musical, en este caso la de la Clemencia de Jerez. Y la apuesta salió bien, acompañada por una cuadrilla asentada y que resuelve sin contratiempos la ardua tarea que siempre encierra un paso de esas características. Falta por crecer en lo crematístico, una labor en la que la cofradía lleva anclada cierto tiempo.

Y entre tanto cambio y novedad, Humildad y Paciencia, añeja cofradía para la que no pasan los años. Uno tiene la sensación de estar viéndola procesionar igual que hace 15 años. Con tantos vaivenes, mantiene viva esa esencia y con ese cortejo que la hace tan especial y única.

En cuanto a la jornada en su conjunto había cierta curiosidad por comprobar si se conseguían evitar los cruces de San Juan de Dios y la imagen continúa siendo poco estética. No se consigue acabar con la estampa de tres hermandades procesionando al unísono por el lugar. Ya hay tarea de nuevo para 2020.

Por cierto, a efectos de horario, encomiable el trabajo de las respectivas fiscalías. Andaban especialmente avisadas de que había estar puntuales y se cumplieron con pulcritud los tiempos de paso establecidos.

El balance del Domingo de Ramos en Cádiz: ¿Qué pasa en Borriquita?