domingo 22/5/22

El balance del Lunes Santo: la jornada que cada vez acaba más temprano

La clara apuesta por el día se hace más evidente en este segundo capítulo de la Semana Mayor gaditana 

Las cofradías gaditanas vienen realizando una decidida apuesta por el día como queda demostrado en las reuniones de acoplamientos, en las que la mayoría de los conflictos radican en el deseo de las hermandades de pasar por carrera oficial en los primeros lugares.

El Lunes Santo es una buena muestra de ello. El enorme recorrido de La Palma, unido al hecho de tener que pasar en tercer lugar por la carrera oficial en 2018, provocó que la archicofradía pelease por marchar en segundo lugar con el objetivo de poder recortar itinerario y recogerse antes.

Cumplidos sus deseos, y desplazada la hermandad del Prendimiento a la tercera posición, este Lunes Santo de 2019 será recordado por ser uno de los que acabó a una hora más temprana.

A la una de la madrugada ya no había ni un solo paso en la calle. Nazareno del Amor se había recogido alrededor de las once de la noche, mientras que de forma consecutiva entraban en sus templos en el espacio de dos horas La Palma, el Prendimiento y la Vera-Cruz.

Una vez más hay que destacar el gran trabajo de las fiscalías para cumplir los horarios. Evidentemente es consecuente con ese deseo de entrar, cada una por sus motivos, pronto en sus templos.

Nazareno del Amor sumó a su nutrido cortejo y carácter de hermandad pujante -con mucha juventud en sus filas- dos notas positivas en este 2019. Por un lado, el acompañamiento musical del paso de misterio, con una seriedad que siempre impone por estos lares. Y, por otro, la carga en el caso del paso de palio. La apuesta por Juan José Muñoz resultó todo un acierto y la Dolorosa, sin perder ese ápice de bulla que la caracteriza, marchó elegante y desterrando malos recuerdos de otros tiempos.

La archicofradía de La Palma volvió a dejar patente una evidencia incuestionable. Es reconfortante contemplar su tránsito desde la cruz de guía hasta el último músico. Es lo que se llama sumo gusto a la hora de poner a una hermandad en la calle. Más allá de la anécdota de la falta de maniguetas en el paso del misterio por Compañía, sobresaliente trabajo de la carga. Musicalmente, Santísimo Cristo del Mar de Vélez Málaga cumplió, aunque a gran distancia de Rosario. La comparación es odiosa.

Prendimiento mantiene esa labor callada que se traduce en el incremento del cortejo. Atrás han quedado las imágenes de años atrás con un desfile exiguo y muy poco compacto. El tránsito del misterio por Novena y Ancha -con siete marchas consecutivas- va camino de convertirse en uno de esos momentos que hay que buscar cuando se sale a ver las cofradías. La banda de música de El Cuervo cumplió en el palio tras la solución de urgencia arbitrada por la hermandad en este feo asunto.

Vera-Cruz es la antítesis de La Palma pero reconforta por igual. Un cortejo cada vez más cuidado y en el que la juventud va cobrando mayor protagonismo. Antonio Ramírez se confirmó con nota -si se permite el símil taurino- tras su alternativa en 2018 con la Virgen de la Soledad. Carlos Garrido debutó pasando desapercibido con el paso del Cristo. Quizás lo mejor que se puede decir. De cara al futuro, la cofradía afrontará con el palio uno de los proyectos más ambiciosos de nuestra Semana Santa.

El balance del Lunes Santo: la jornada que cada vez acaba más temprano