viernes. 19.08.2022

El balance del Sábado Santo y el Domingo de Resurrección

El gozo de la Pascua sigue pendiente de una profunda revisión 

Sábado Santo y Domingo de Resurrección, dos jornadas con procesiones en la calle, dos días que merecen un profundo análisis. El primero, revitalizado desde hace algunos años con la estación de penitencia de la hermandad de la Soledad, y el segundo pendiente de una revisión a voces.

La cofradía de la Soledad continúa inmersa en ese período de regeneración que venía pidiendo desde hace algunos años. Su presencia el Sábado Santo relanzó la jornada, sin embargo no parece que sea la mejor solución.

Contar con un día más de cofradías es un atractivo innegable aunque surge la inevitable pregunta. ¿Es lo mejor para la propia hermandad? Su desfile se encuentra algo desangelado, da la impresión de que el gaditano no termina de acostumbrarse a eso de salir a ver procesiones el Sábado Santo.

Las imágenes del cortejo transitando por el Campo del Sur demuestran que es muy difícil encajar a la hermandad en este día. La necesidad imperiosa de recogerse, como es preceptivo, antes de la eucaristía de la medianoche provoca que tenga poco acompañamiento en sus momentos iniciales.

A todo esto, un gran acierto evitar el tránsito por el barrio del Pópulo de salida y retrasar la salida media hora. Se evita esa imagen poco gratificante de turistas comiendo al paso de la Sagrada Urna por la plaza de San Martín por poner un caso.

Ya a efectos más internos la corporación penitencial ha trabajado mucho y bien para esta salida. Las representaciones aumentaron, más que en número de hermandades en presencia de cada una de ellas. A ello se une su presencia corporativa en actos durante el resto del año. Hay mucho trabajo por delante, más allá de que halle su lugar idóneo en la Semana Santa de Cádiz.

Lo del Resucitado es la historia de siempre. El gozo de la Pascua merece una procesión mucho más a la altura de la que se celebra. Recorrer las calles de la feligresía no está acorde con el verdadero final de la Pasión. Tampoco parece que haya mucho interés en revitalizarla y otorgarle la raigambre que merece.

Ya lo dijo el pregonero, Vicente Rodríguez, en su anuncio de la Semana Santa del 7 de abril. "No podemos transmitir la sensación de que nos importa más el sufrimiento que el mensaje final de la Resurrección". Desgraciadamente sigue siendo así. Por cierto, un pregonero que tuvo el honor de ordenar una de las 'levantás'. Excepcional su presencia en esta Semana Mayor. Suyo es el honor de cerrar estos balances.

El balance del Sábado Santo y el Domingo de Resurrección