jueves. 18.08.2022

Eterno José Luis Ruiz Nieto-Guerrero, con guión de cofrade

El mundo de las hermandades llora la pérdida de una de las personalidades más instruidas en la materia en Cádiz

Eterno José Luis Ruiz-Nieto, con guión de cofrade

El mundo de las hermandades llora la pérdida de una de las personalidades más instruidas en la materia en Cádiz

Posiblemente el subtítulo que acompaña a esta información no sea para muchos todo lo preciso que debería ser. Y es que hablar de José Luis Ruiz Nieto-Guerrero es hacerlo, más que de uno de ellos, del cofrade con más conocimiento de la Semana Santa de Cádiz.

Hoy nos ha dejado para siempre el hombre del guión en el apellido. Son de esas anécdotas que nunca se olvidan. Recuerdo que una de las múltiples ocasiones en las que requerí su colaboración me corrigió. Mi apellido es con guión. Aquello me lo grabé y cuando estampaba su firma ya no se me olvidaba el imprescindible guión. Guión de cofrade.

Ruiz Nieto era "un resolvedor de dudas" como algún día lo definió otro eterno como Emilio López. Y su obra quedará para siempre. No solo a través de sus múltiples conferencias o presentaciones, sino en sus todavía más innumerables escritos. Lo dicho se olvida, lo escrito permanece.

En alguna ocasión espontánea le escuché batirse en duelo con Manolo Picón y ahora que estamos en tiempo de Mundial, eso sí que era igualdad. Ambos compartían ese amor eterno y correspondido con la archicofradía de La Palma. Al bueno de Ruiz Nieto siempre se le veía cada Lunes Santo en un coqueto rincón del templo viñero y asintiendo con la cabeza a todo el que se le acercaba de forma reverencial. Al que suscribe siempre le provocaba un respeto enorme.

Lo de la Misericordia y las Penas era amor, pero en realidad se volcaba con todo aquello que tenía que ver con cualquier hermandad. Al fin y al cabo, nadie sabía más que él de cada una de ellas. Y huyendo de cualquier protagonismo, ya que se le veía tanto ofreciendo una charla, moderando una mesa redonda o de oyente, algo más difícil porque a este mundillo lo que le gusta -nos gusta- muchas veces es participar.

Andaba decaído y pachucho en los últimos tiempos pero nunca perdía una sonrisa a la hora de saludarte. Y con esa memoria prodigiosa si podía te corregía con educación y respeto en algún escrito, señal inequívoca de que para escribir primero hay que leer. Y se empapaba de todo.

Enumerar su currículum sería interminable y hasta intuyo que le molestaría. Así que descanse en paz y gracias por enseñarnos tanto y presumiendo tan poco.

Eterno José Luis Ruiz Nieto-Guerrero, con guión de cofrade
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