miércoles 19/1/22

¿Giro copernicano en la predicción meteorológica de la Semana Santa?

Nuevo cambio en la hoja de ruta de la planificación de los cofrades

Las cábalas para el tiempo en Semana Santa ya están cambiando en función de cómo avanzan los días. Cábalas que suenan a cabañuelas. Ahora todo apunta a que las posibles precipitaciones se adelantarán a la primera parte de la semana. Cambio de perspectivas, cambio de previsiones, cambio de predicciones y por ende, cambio de planes para el procomún de los cofrades. Cada cofrade tiene su propio trazado mental, su itinerario secreto, su hoja de ruta manuscrita en la agenda más pequeña de su bolsillo trasero…

La lluvia -o la amenaza de tal- no sólo afecta a los agentes directos de cada jornada, por expresarlo con un término técnico de hoy día. No únicamente a las cofradías que hacen estación de penitencia en el día señalado y a los cuerpos de seguridad y ala organización propia del delegado de día del Consejo. Sino también al cofrade de a pie que minuciosamente ha elaborado su escaleta del disfrute propio según la escala de los gustos personales, sino también a la apuesta grupal y/o familiar de turistas que redondearon con rotulador rojo algunas fechas concretas de los días santos.

La experiencia demuestra que no obstante los augurios son hartos caprichosos. Que la lluvia o no lluvia al final dependen de los vientos, de los ciclones y de los golfos, dicho sea en tono figurado. El hombre del tiempo pasa de héroe a villano según dicte un refrendo u otro. El sector de la hostelería ora et labora para que la primavera no traiga aguas mil. La lluvia es la visita más indeseada por el orbe cofradiera. Y con razón. Se trata del único fenómeno indómito incapaz de controlarse por la mano maestra de quienes, heroicamente, trabajan a destajo en el interior de los templos bajo el auspicio siempre alentador de la Santa Cuaresma.

¿Giro copernicano en la predicción meteorológica de la Semana Santa?