sábado 28/5/22

La espera mereció la pena en un Viernes Santo atrasado 

Las cofradías del Viernes Santo tuvieron que retrasar una hora sus horarios para salir a la calle

Otro Viernes Santo más, el tiempo se convertía en protagonista. Si el año pasado todas las hermandades salieron y bien se tuvieron que volver a casa o quedarse en templos ajenos, este año también iba a tener incidencias.

A las 16:00 horas tenía prevista la salida de la Hermandad de la Exaltación en las Viñas. Ya había gente esperando en la Parroquia, pero una tímida lluvia se unía al anuncio de la Unión de Hermandades de retrasar toda la jornada del Vienes Santo una hora.

La lluvia seguía hasta bien entrada las 16.30 y todos los ojos estaba pendiente de la decisión que iban a tomar desde la Vid. A las 17.00 horas, las puertas se abrían y el señor de la Exaltación daba comienzo a la jornada de Viernes Santo. Momento entrañable fue la primera levantá del paso de misterio de esta cofradía, realizada por el pequeño Aitor Palomeque.

Poco después, el resto de cofradías iban informando de que iban a realizar la estación de penitencia a la Santa Catedral. La Ermita de San Telmo se agolpaba de gente en la vuelta del Cristo de la Expiración a su casa. Con las hermandades del Loreto, Soledad y Piedad en la calle, las cofradías se convertían en protagonista y el público ya no miraba al cielo.

Un centro de Jerez concurridos por mucha gente esperaba con anhelo esta jornada, por lo que pasó el pasado año y porque es uno de los días marcados en la Semana Santa de Jerez. El olor a azahar tras la lloviznas daban un toque romántico a una jornada que quedará para el recuerdo.

Con la noche ya caída y bien entrada por la hora de más, las hermandades se marchaban de la Santa Iglesia Catedral en busca de sus templos. El paso de la Hermandad de la Exaltación se lucía por Tornería, pero los de las Viñas alcanzan su cenit en el puente de la Avenida de Arcos. Algo imperdible año tras año.

La Hermandad del Loreto, sería y tradicional, volvía a San Pedro con elegancia gracias a la cuadrilla dirigida por Ezequiel Simancas. La Soledad, con el Cristo del Sagrado Descendimiento y la Reina de la Porvera, derrochó estilo y finura en todo su recorrido. Especial mención su paso por las estrechas calles Pozuelo y Tornería, así como cuando entra en Porvera en busca de su templo para despedir el Viernes Santo.

El Cristo de la Expiración, por devoción e historia, es una de los grandes protagonistas de la Semana Santa en Jerez. Con más Inri en 2019, año en el que volvía a salir de San Telmo. Saetas y saetas al 'Cristo de los Gitanos' y a la Virgen del Valle en el barrio de San Miguel cuando la gente ya esperaba en la Parroquia de San Telmo.

Pero como todo buen cofrade sabe, el Viernes Santo jerezano se acaba cuando la antigua Hermandad del Santo Entierro, con Cristo Yacente y la Virgen de la Piedad, encara calle Taxdirt y llega a la Capilla del Calvario.

El tiempo quiso ser protagonista y lo fue hasta las 17 horas, cuando la jornada cobró tintes cofrades y la Semana Santa de Jerez se despidió con un atrasado pero elegante Viernes Santo.

La espera mereció la pena en un Viernes Santo atrasado