miércoles 25/5/22

La memoria de Manolito Mesa estuvo presente en la salida del Huerto

El acontecimiento también requería la remembranza de los hermanos difuntos

La Hermandad de la Oración en el Huerto está de fiesta. La efeméride de su setenta y cinco aniversario así lo requiere y lo precisa. La procesión extraordinaria entraña el acto culmen. La plasmación de una catequesis plástica, a pie de calle, tan necesaria en estos confusos tiempos de azote laicista. Y de puesta en solfa del respeto que merece la religión cristiana.

Además los hermanos de esta cofradía del Jueves Santo depositaron el máximo celo en el testimonio público de una procesión de estas características. Todo educa y todo evangeliza cuando la intención parte de un sentido profundo de la creencia en la Palabra -siempre escrita con letra mayúscula- de Nuestro Señor Jesucristo. La libertad de expresión -también religiosa- no es exclusiva de determinada ideología política. Aquí la pluralidad igualmente alcanza cotas de equidad democrática.

La Hermandad de la Oración en el Huerto ha obrado según sus formas. Y su sello. Atendiendo a un canon que define el espíritu de la cofradía con sede en la céntrica iglesia de Santo Domingo. Una efeméride tan señalada entraña a su vez la proyección de la mirada interior. Y cuando una Hermandad mira hacia adentro sale a flote, a la memoria colectiva, los nombres propios de quienes ya no habitan esta tierra de los vivos…

Podrían enumerarse una larga lista de hombres destacados de cuando entonces: desde Ignacio Rodríguez Leonardo a José Antonio González de la Peña pasando por José María Núñez y Pepe Luna Gener. Un largo etcétera, una nómina extensísima se abriría ante nuestra lectura reposada.  Pero no cabe duda que durante la jornada de este pasado sábado 27 un nombre fue acunado de comentario en comentario, de nostalgia en nostalgia: Manolito Mesa, Manolito el del Huerto.

Se sabe a ciencia cierta, que en la metáfora de la memoria, Manolito ha vuelto a sacar la papeleta de sitio número 1 para esta salida extraordinaria. Y a buen recaudo estuvo. Se es consciente de su presencia invisible como ángel custodio del sentido católico de la Hermandad de sus amores. El ejemplo y la trayectoria y la capacidad comunicativa y la bondad de Manolito estuvieron presentes en tan señalado acontecimiento. Como un guiño de la finitud humana a la vida eterna.

La memoria de Manolito Mesa estuvo presente en la salida del Huerto
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