lunes. 06.04.2026

Maremoto de plegarias y vítores frente al mar de Cádiz

Intensa jornada alrededor de la Reina del Carmelo que culmina con una brillante procesión de alabanza

Maremoto de plegarias y vítores frente al mar de Cádiz

Intensa jornada alrededor de la Reina del Carmelo que culmina con una brillante procesión de alabanza

Dicen que viene un tsunami a Cádiz y no paran de meternos el miedo en el cuerpo. Más allá de esas conjeturas y especulaciones, el verdadero maremoto se desata cada 16 de julio frente al mar en la Alameda de Cádiz.

Y es que ese enclave idílico, junto a ese mar al que muchos miran de reojo en estos tiempos, se convierte en testigo privilegiado de uno de los momentos señeros cofrades del verano gaditano.

Este año, además, con la inestimable colaboración del tiempo, ya que no se recuerda un 16 de julio con una bonanza meteorológica tan grande y sin el temido acompañamiento del viento de Levante.

Cádiz volvió a echarse a la calle para disfrutar de su Virgen del Carmen. Los más devotos no perdieron la oportunidad de contemplarla hasta en dos y tres ocasiones en un recorrido que se prolongó durante cuatro horas. No le faltó el calor de su gente a la imagen de gloria.

El cortejo tan cuidado como siempre, el detalle es una de las señas de identidad de una archicofradía que tiene mucho de lo que presumir. Basta con observar al cuerpo de acólitos, por ejemplo, para cerciorarse de la grandeza de todo lo que la rodea.

En la presidencia, la tradicional representación militar, junto al presidente del Consejo Local de Hermandades y Cofradías, Juan Carlos Jurado, o el delegado episcopal para las hermandades, Juan Enrique Sánchez.

Al mando de la cuadrilla como es habitual Manuel Ruiz Gené, con un colectivo humano plagado de relevos que garantizan un andar elegante que no pierde un ápice de señorío en ningún punto del recorrido.

Mención aparte merece igualmente la música que aporta La Oliva de Salteras, todo un lujo para los paladares cofrades. Lástima que no la podamos ver ningún año por las calles gaditanas en Semana Santa.

Poco después de la medianoche, la Alameda volvía a acoger ese momento íntimo, especial e irrepetible que pone fin a 24 horas alrededor de su Señora. Toca esperar hasta el año que viene, aunque la actividad no decaerá en los próximos días alrededor de esta devoción tan arraigada entre los gaditanos.

Maremoto de plegarias y vítores frente al mar de Cádiz