viernes 20/5/22

Ni el cielo pudo con la Noche de Jesús en Jerez

A pesar de los malos augurios que deparaban los partes meteorológicos, todas las hermandades pudieron realizar su estación de penitencia

El cielo y las posibles lloviznas se convertían en el gran protagonista en la previa del Viernes Santo Madrugada en Jerez. Tras lo ocurrido el Miércoles Santo y con el recuerdo de la Madrugá del año pasado, donde solo realizó estación de penitencia la Hermandad del Nazareno, todos miraban al cielo. Pero al final, en Jerez el gran protagonista fue el señor Jesucristo y la Virgen María en las diferentes cofradías.

Pasadas las 01:30, y con la Plaza León XIII a rebosar, salía la Hermandad del Santo Crucifijo. El Silencio se apoderaba de la citada plaza y comenzaba la madrugá en Jerez con un derroche de Salud. El sonido del racheo de los costaleros acompaña a esta cofradía, que merece un mayor respeto en algunos puntos de la ciudad, donde la gente no se calla a su paso y molesta a esta antigua hermandad.

Pocos minutos después, y a escasa distancia de diferencia, desde el barrio de la Plazuela comenzaban a salir penitentes de la Hermandad de la Yedra. El soniquete de un barrio flamenco puesto sobre el paso de la Sentencia y María de la Esperanza. Siempre alegra ver a esta cofradía, nutrida de penitentes y de muy buen andar en sus dos pasos. Su caminar por la esquina de calle Pedro Alonso y Corredera dejó al público con ganas de más.

En ese mismo momento, comenzaban a salir la cofradía de las Cinco Llagas desde la Iglesia de San Francisco. El señor del Vía Crucis y la Virgen de la Esperanza, al igual que ocurre en San Miguel, procesiona bajo el Silencio blanco en la Noche de Jesús.

Desde el barrio de Santiago, donde en la jornada de Miércoles Santo se quedaron con ganas de más con el Prendimiento, pudieron disfrutar del cristo de la Buena Muerte y María del Dulce Nombre. Silencio y saetas por doquier en una cofradía que volvió a tener su punto álgido en el camino de vuelta, por Porvera, Ancha y en su barrio al son del cante jerezano.

Unas saetas que también cobraron protagonismo en la Hermandad del Nazareno, resaltando el cante de Luis Lara, algo que es una tradición en esta cofradía. Con la Agrupación Musical Santísimo Cristo del Calvario delante de la cruz de guía, la cofradía que fue creada por toneleros, procesionó con sus tres pasos y las famosas meonas. Se hacía de día y el paso llegaba a la Capilla de San Juan de Letrán con el sol fuera.

Con Santo Crucifijo, Cinco Llagas y Nazareno ya recogidas, dos barrios gitanos esperan ansiosos la llegada de dos de sus grandes estandartes. Santiago, al son de las saetas recibe a la Buena Muerte del señor para despedir la Madrugá, mientras que la Plazuela acoge a su querida Hermandad de la Yedra para decir adiós un año más a la Noche de Jesús.

Ni el cielo pudo con la Noche de Jesús en Jerez