domingo. 26.06.2022

Todo volverá a suceder en Madre de Dios

Este Lunes Santo renueva los más encendidos augurios de penitencia

Alejado de cualquier teoría, sobrecogido de misterio ante la inmensidad sonora e inmutable, volveremos de nuevo a oír los silencios de Jerez en Semana Santa. Signos visibles de su fe proclamados uno a uno en el corazón de cada nazareno. Ante esta emoción indefinible sólo queda dejarse llevar, interpretarla tiempo a tiempo como una sinfonía única y total, abandonar el alma a su corriente sabiendo que entre el amor y la muerte colocó la historia de Jerez una señorita vestida de luto que acaricia las espinas del dolor y eleva las pupilas a los cielos de la resurrección definitiva.

El Lunes Santo cae sobre Jerez como un manto henchido de negritud y testimonio. La tarde derramará entonces los más encendidos augurios de la penitencia hecha reflexión externa, el matiz de los ojos anónimos, el tamiz de la boca callada, de los labios sellados por la cerradura del silencio personal, personalizado, como opción enfatizada corazón adentro. Aceleramos el paso para abrir veredas por entre la muchedumbre.

El público tomará cuerpo a las puertas del templo, como arremolinado bajo un cielo desafiante de recuerdos y lluvia todavía instalada en la memoria reciente. Presentimos cómo la cofradía permanecería ya asistida de preámbulos. Acaso por gentileza de los cofrades dirigentes encontraremos un lugar de excepción en el que posicionarnos como testigo privilegiado.

Decenas de nazarenos provistos de capuz y desprovistos de capirote guardan extrema compostura. El interior de Madre de Dios se nos antoja como un mundo diferente al margen del murmullo de masas que bisbisean emociones en las calles colindantes. Descubrirás  sentimientos nuevos. Sin la Virgen de sus amores estos hermanos mudos de puro goce maternal podrían crecer en las sombras de la existencia. Porque todos los tiempos han padecido sus noches, sus agobios mayúsculos, sus incertidumbres. Pero ellos tienen ahora la dicha de conocer de cerca la gracia. De encontrar la verdad, su verdad.

Todo volverá a suceder en Madre de Dios