Los hermanos de la Hermandad de la Salud de San Rafael de Jerez de la Frontera tendrán este mismo viernes la posibilidad de tener por fin su imagen dolorosa con ellos. La cofradía del barrio de Federico Mayo celebrará a las 21:00 horas Cabildo General Extraordinario para que sus hermanos voten a favor o en contra de la talla que ha gubiado el afamado escultor e imaginero sevillano Fernando Aguado.
La imagen procesionará, si nada lo impide, en la Procesión Magna Mariana que tendrá lugar el próximo 12 de octubre en la ciudad. Todavía no está confirmado el emplazamiento desde el que hará su salida. En el acto de presentación del acontecimiento se anunció que lo haría desde la Iglesia Conventual de San Francisco, aunque la intención de la Hermandad es la de procesionar desde la Parroquia de San Rafael y San Gabriel.
Cabe destacar que, con respecto a su salida desde la iglesia de la Plaza Esteve de cara a la Procesión Magna, aún no se ha consultado con el guardián del templo, el Rvdo. P. Fray Juan José Rodríguez Mejías, si da su autorización para que se haga desde ese lugar.
Importante decisión para los hermanos de San Rafael
Los hermanos de la Salud de San Rafael tendrán en sus manos la posibilidad de decidir si aprueban o no la imagen dolorosa que les será presentada este mismo viernes a las 21:00 horas en el Cabildo General Extraordinario. La talla ha salido de las gubias del afamado escultor e imaginero sevillano Fernando Aguado, autor también de la imagen de Nuestro Padre Jesús de la Salud y su conjunto escultórico.
Antes de la votación, desde las 19:00 horas a las 21:00 horas, todos los asistentes podrán admirar la dolorosa para poder acudir a la toma de la decisión de una manera fundada y una vez habiendo podido ver en primera persona la que será o no su titular mariana, Nuestra Señora de las Aguas. Sin lugar a dudas, serán momentos de gran emoción para unos hermanos que llevan muchos años esperando la llegada de su madre y la del Señor de la Salud.
La talla que ha gubiado Aguado promete ser una de una factura excepcional, al igual que toda su obra, y una de las grandes imágenes que, en lo que va de siglo, ha llegado a la Semana Santa jerezana.



