sábado 21/5/22

El Cádiz CF, de Álvaro Cervera, tan bueno como el de Víctor Espárrago

44 puntos en el zurrón que han permitido alcanzar la duodécima posición, igualando el techo logrado en la temporada 1987-88 
Rubén Sobrino, delantero del Cádiz CF, celebra su gol ante el Granada CF que vale una permanecia en LaLiga Santander
Rubén Sobrino, delantero del Cádiz CF, celebra su gol ante el Granada CF que vale una permanecia en LaLiga Santander

Punto final a LaLiga para el Cádiz CF, una temporada atípica pero que ha dejado gratísimas sensaciones a la hinchada gracias a la escuadra comandada por Álvaro Cervera

44 puntos en el zurrón que han permitido alcanzar la duodécima posición, igualando el techo logrado en la temporada 1987-88 por el entonces Cádiz CF comandado desde el banquillo por Víctor Espárrago.

Sabor agridulce ha resultado en los últimos partidos no haber logrado el objetivo de la puntuación histórica, algo que estaba cerca de convertirse tras la victoria ante el Huesca pero que, finalmente, se acabó esfumando para el Cádiz CF en los tres últimos partidos donde tan solo se sumó 1 punto.

Cerca de la décima plaza

Es más, una sola victoria en esos enfrentamientos frente a Osasuna, Elche o Levante, hubiese permitido igualmente al Cádiz CF de Álvaro Cervera alcanzar la décima posición, con la inyección económica que eso hubiese supuesto para las arcas del club.

Pero más allá de esa guinda que hubiese supuesto redondear una temporada de matrícula de honor, la nota no puede ser otra que la de sobresaliente para el Cádiz CF a lo largo de estas 38 jornadas.

El primer encuentro ante Osasuna dejó ciertas dudas, aunque no es menos cierto que todavía no habían debutado con la elástica del Cádiz CF jugadores que, posteriormente, ha resultado ser determinantes.

Pero esas interrogantes y temores se disiparon pronto con una de esas victorias de doble valor en la segunda jornada frente al Huesca, triunfo que permitió abandonar unos puestos de ascenso que no se pisaron luego jamás.

Victorias consecutivas fuera de casa

Y después de Huesca llegaron otras victorias fuera de casa de forma consecutiva frente a Athletic de Bilbao, Real Madrid o Eibar. Comenzaba a cimentarse una solidez como foráneo que contrastaba con los problemas para sacar adelante los partidos en Carranza. 

De esos triunfos dos con especial sabor. Uno el de San Mamés por el hecho de jugar gran parte de la segunda parte con 9 futbolistas y el otro, por supuesto, el logrado frente al Real Madrid en Valdebebas.

En casa por contra la primera victoria tardó en llegar y lo hacía precisamente ante el FC Barcelona, el otro coloso del fútbol español en una memorable noche.

Fin de la primera vuelta

Un empate en casa frente al Levante permitía al Cádiz CF acabar la primera vuelta con 24 puntos una cifra que servía para encarar la segunda vuelta con cierta tranquilidad. En teoría eran necesarios 16 puntos para salvar la categoría.

Pero el calendario asimétrico había hecho de las suyas y llegó el temido bache contra Atlético de Madrid, Sevilla, Athletic de Bilbao o Real Sociedad. Los fantasmas del descenso merodearon por algunas jornadas por la entidad. Sin embargo, la victoria frente al Eibar en casa sirvió para demostrar que Álvaro Cervera tenía muy claro los equipos con los que había que dar la cara.

A partir de ahí se fue sumando contra esos rivales considerados de tu liga como es el caso de Alavés, Valencia, Getafe, Valladolid y, sobre todo, Granada. Este último servía para alcanzar los 40 puntos y la salvación virtual. 

Todo quedó resuelto de forma matemática tras sumar los tres puntos frente al Huesca y alcanzar los 43, una cifra a la que ya no podría llegar ninguno de los tres que cerraban la tabla.

Final sin récord de puntos

Conseguido el gran objetivo, la gran incógnita se centraba en alcanzar la puntuación histórica, lo que obligaba a llegar a los 47 puntos. Finalmente, el empate en el Ciutat de Valencia dejó la cifra total en 44 para cerrar una temporada con tintes históricos

El Cádiz CF, de Álvaro Cervera, tan bueno como el de Víctor Espárrago