El Ministerio Fiscal de Málaga ha emitido un nuevo informe, en tono ciertamente demoledor, que ha contribuido a aclarar aspectos que, hasta día de hoy, no se conocían en lo que respecta al problema del Málaga Club de Fútbol con los Al Thani. No hace falta decir que gran parte de los obstáculos que se está encontrando la entidad actualmente vienen de las consecuencias provocadas por este culebrón.
Ahora, el documento ha reflejado una escandalosa gestión que hicieron del Málaga CF la familia Al Thani y los gestores que trabajaban bajo sus órdenes. En este sentido, dicho texto hace mención a sueldos millonarios, viviendas, gastos no justificados en viajes, hoteles o compras ilegales de acciones con el dinero del club, entre otros aspectos que ponen en evidencia dicha gestión.
El informe de Fiscalía sobre la gestión del Málaga CF
Ha sido la fiscal María Teresa Moreno la encargada de firmar el informe. Este refleja que interesa el dictado de auto de procedimiento abreviado contra Abdullah Al Thani, sus hijos Nasser y Nayef, y anteriores gestores del club: Moayad Shatat, Vicente Casado, Manuel Novo, Joaquín Jofre, Roberto Cano. Asimismo, también se incluyen las empresas mercantiles Nas Football SLU y Nassir Bin Abdullah and Sons SL como responsables civiles subsidiarios.
El documento se compone de un total de 15 folios y en ellos se detallan la gestión de todos estos agentes a lo largo de los años. De manera literal, establece que los Al Thani "se han venido dedicando de común y previo acuerdo a disponer en su beneficio a lo largo de los años 2012 a 2019 de diversas cantidades de dinero que pertenecían a dicha sociedad sin causa legítima y con ánimo de injusto enriquecimiento vaciando patrimonialmente a la misma aun en épocas en que se encontraba en una situación financiera particularmente delicada, lo que constituía un delito de apropiación indebida previsto y penado en los artículos 253 y 250.1 del Código Penal".
Compras de vehículos con el dinero del Málaga CF
Asimismo, el párrafo que sigue a este es absolutamente contundente. "Dicha dinámica de injusto enriquecimiento se materializó de formas diversas con la connivencia e indispensable colaboración de quienes ejercían funciones de dirección en la entidad deportiva", indica.
Aquí hace mención a Moayad Shatat, vicepresidente hasta 2015; Vicente Casado y Manuel Novo, director general y adjunto respectivamente; Roberto Cano, director financiero; y Joaquín Jofre, director jurídico. Tras ello ha puntualizado: "En la línea de trabajar al servicio de los administradores y no del club".
El informe aclara que, en noviembre de 2012, Shatat compra al Málaga ocho vehículos de marca Mercedes, dos BMW y dos Mini Cooper por un precio total de 500.000 euros. Estos fueron pagados por la mercantil Nasir mediante transferencia a una de las cuentas bancarias del club.
Los vehículos ya se habían adquirido en años anteriores por una cifra de 652.766,66 euros. Sin embargo, este ingreso de los 500.000 euros no constó como tal, sino en el apunte contable 'ptmo nasir bin abdullah'. El siguiente renglón indica que "tres meses después esa cantidad sale de las cuentas del Málaga de manera que los propietarios vuelven a recibir sus 500.000 euros con lo que acaban siendo propietarios gratis de sus vehículos".
El Málaga CF financió alquileres de viviendas y compras de acciones
Otros gastos que se refleja corresponden a costosos alquileres de viviendas en la provincia a costa del club. Se pueden ver una con renta mensual de 5.000 euros, otra de 12.000 euros, un comedor de caoba por 48.000 o jarrones y lámparas por 4.080 euros. Estos se prorrogaron "varios años" y los gastos "ascendían en enero de 2023 a 1.351.496 euros".
Sin duda, uno de los asuntos más controvertidos es la compra de acciones a terceros para poder controlar más del 50% del club. Las acciones embargadas al expresidente Fernando Puche Doña salieron a subasta pública. Sobre ello, el documento explica que los acusados "idearon un plan para comprarlas con el dinero del club y en su exclusivo beneficio".
El capítulo Bluebay también viene recogido por el informe. Fue durante el verano de 2013 cuando la empresa quiso que el Málaga luciera su logotipo en la camiseta con un pago de 2.600.000 euros como contraprestación. El texto puntualiza que el club "no recibió un céntimo de dicho servicio, ni se reclamó el pago de lo debido ni los pagarés se hicieron efectivos ni se optó al menos por buscar otro patrocinador".
