miércoles 18/5/22

La confianza no suele ser buena aliada

El Sevilla busca coger las riendas del grupo ante un rival peligrosamente desconocido

Dieciocho días han pasado desde la última vez que el Sevilla FC actuó en casa, día en el que se logró la victoria ante el RC Celta y apenas dos horas más tarde se lograba el asalto al liderato de LaLiga Santander. Más de dos semanas después el escenario es el mismo, pero no así la competición.

Del torneo de la regularidad se pasa a la UEFA Europa League, con el objetivo de dejar a un lado el traspiés en Rusia y volver a tomar las riendas del grupo una vez alcanzado el ecuador del calendario de esta fase de grupos. Para conseguirlo habrá que derrotar al Akhisarspor turco, equipo que vive su primera experiencia continental en 38 años de historia después de un 2018 de muchos hitos para este modesto conjunto otomano. Sin ir más lejos, hace sólo una década los verdinegros estaban en la cuarta categoría del fútbol turco, pero en el verano de 2012 accedieron a la Superliga y en su séptima campaña en la élite les ha llegado el premio continental.

Eso sí, no se debe a su buen hacer en dicho torneo, pues su tope es la séptima posición de la 16/17, un peldaño mejor que la pasada campaña. Si están en Europa y ahorrándose además todas las eliminatorias previas, es por su inesperadísimo éxito en la Copa de Turquía, la cual consiguieron llevar a sus vitrinas derrotando en la gran final nada menos que al Fenerbahçe.

Por si esto fuera poco, en agosto se alzaron con la Supercopa venciendo en los penaltis al Galatasaray, aunque desde entonces no han transitado precisamente por un camino de rosas.

De hecho, a finales de septiembre fue destituido el técnico con el que habían llegado los éxitos, el bosnio Safet Susic, que cedió su puesto a Cihat Arslan, que ya había dirigido al Akhisarspor en la 2015/2016. Sin embargo, el cambio de mando no ha supuesto demasiada mejoría en lo clasificatorio, pues el equipo es actualmente colista de la Superliga turca con una única victoria -curiosamente ante el líder Galatasaray- tras nueve jornadas.

No mucho mejor le ha ido las cosas en los dos primeros duelos europeos de su historia, en los que cayó primero en casa por la mínima ante el Krasnodar y posteriormente sucumbió por 2-1 ante el Standard en Bélgica.

Ahora llegan a Nervión con la vitola de equipo desconocido para el gran público y sin demasiado que perder, algo que ya de por sí es una ventaja y que se convertirá en un arma de doble filo si los de Machín no consiguen hacer valer la teoría sobre toda esa imprevisibilidad que rodea y hace atractivo al fútbol.

En el lado nervionense, aunque será en unas horas cuando Machín haga pública la lista de 18 futbolistas, todo hace indicar que podría haber más novedades positivas en forma de reaparición, pues el único descartado aún para esta cita es Gonalons. Ya ha dejado claro el entrenador que habrá variaciones con respecto al once tipo de las últimas jornadas ligueras, aunque no será una revolución total.

Nunca un equipo turco ha ganado en el Ramón Sánchez-Pizjuán, aunque dos de ellos dieron por buenas sus derrotas en Nervión. No le ocurrió así al Istanbul Basaksehir, el único de su país que no ha sido derrotado en territorio sevillista.

Puede servir, sin embargo, como aviso a navegantes aquel encuentro, que debe servir para volver a la cabeza del grupo aprovechando que su actual líder, el Krasnodar, recibe a un Standard de Lieja que podría quedarse descolgado demasiado pronto. Además, el hecho de repetir rival en Turquía en la próxima jornada, podría poner las cosas muy de cara respecto a la clasificación con dos jornadas aún por disputar.

Eso sí, para ello habrá que sumar los seis puntos en juego ante el teóricamente rival menos competitivo del grupo, ante el que además los otros dos contendientes ya han conseguido meter puntos en el zurrón. Hay que decir además que ya son trece, de forma consecutiva, los equipos no españoles que han caído en el Ramón Sánchez-Pizjuán en la UEFA Europa League.

Dirigirá el encuentro el colegiado escocés Kevin Clancy, de 36 años e internacional en competiciones de clubes desde 2013. Será la primera vez que arbitre a un equipo español, aunque ya se ha cruzado en el camino de dos equipos turcos previamente. En la Q3 de la Europa League 15/16 pitó precisamente la derrota del Basaksehir en Holanda ante el AZ Alkmaar (2-0). Un año más tarde, en la fase de grupos del torneo, pitó la derrota del Konyaspor en Ucrania ante el Shakthar Dontesk por un claro 4-0.

La confianza no suele ser buena aliada
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