sábado 27/11/21
Fotografía de Écija Balompié
Fotografía de Écija Balompié

Poco fútbol y mucha vergüenza

Écija Balompié y Xerez CD empatan sin goles en San Pablo en un encuentro marcado por incidentes lamentables al final

Tarde aciaga en el estadio San Pablo de Écija. Xerez CD y Écija Balompié ofrecieron un partido con con poco fútbol y menos ocasiones. Tanto es así que el resultado no se movería durante los 90 minutos, aunque ambos equipos dispusieron de una ocasión bajo palos para ponerse por delante.

Fotografía Écija Balompié

Lo peor llegó con la conclusión del partido y una vez que el árbitro decretó el final del mismo. Un energúmeno perteneciente a la afición visitante entró al terreno de juego y agredió a un jugador del Écija, lo que conllevó que se montará una batalla campal entre jugadores locales y varios aficionados del Xerez CD. El entuerto duró apenas segundos, pero lo vivido en San Pablo fue absolutamente lamentable.

En lo deportivo se vivió un encuentro de máxima igualdad, donde el Xerez CD fue muy superior en la primera mitad. Los de Nene Montero realizaron un gran primer tiempo y vivieron constantemente en campo contrario, gozando incluso de un par de ocasiones de gol clamorosas.

En el minuto 9' Sergio Narváez filtraba un balón en profundidad a Chata, que daba el pase de la muerte a Pedro Carrión para solamente empujarla, pero el defensor astigitanto evitaba el remate del ariete azulino.

Acción calcada se producía en el minuto 20 de juego, aunque esta vez si que llegó a rematar Pedro Carrión dentro de área pequeña, pero el delantero malagueño envió incomprensiblemente el balón por encima de la portería local. No se lo podían creer los azulinos.

El Écija bregó con sus armas. Sin embargo, los astigitanos no conseguían crear nada de peligro sobre la meta de Fran. Se llegaba al descanso con 0-0 y la sensación de que el Xerez CD había perdonado considerablemente a los locales.

La segunda parte fue otra historia. En el entretiempo, Nene Montero daba entrada a Asier en lugar de un desacertado Pedro Carrión. El Xerez CD desarrolló un segundo tiempo paupérrimo, aunque pudo llevarse los tres puntos en la última acción del partido.

Lo del Écija Balompié es de alabar. El club vive en el filo de un alambre, los jugadores y cuerpo técnico no reciben ni un céntimo, pero todos se dejaron la piel para acabar sumando un punto que les sabe a gloria, dadas las circunstancias.

San Pablo presentaba una gran entrada y la afición empujó a los suyos en la segunda mitad. Los jugadores notaban el aliento y respondieron sobre el campo plantándole cara a un Xerez CD irreconocible.

Antes del minuto 70 Nene Montero ya había quemado todas sus naves dando entrada primero a David Narváez y luego a Ezequiel, que reaparecía tras una lesión de larga duración. Isra y Chata fueron los hombres sustituidos.

Los cambios tampoco resultaban efecto en los xerecistas. El Écija estuvo mejor en el segundo acto y no terminó llevándose los tres puntos de milagro. Miki tuvo en sus botas el gol de la victoria en el 78', pero tal como hiciera Carrión en el primer periodo, éste marraba un gol que el estadio San Pablo llegó a cantar por un instante.

A pesar del mal partido de los azulinos, Asier casi salva los muebles en el 87'. El delantero xerecista envió el balón al travesaño tras rematar absolutamente solo en el punto de penalti en una falta lateral botada por Sergio Narváez. Aunque sin tirar entre los tres palos no se puede ganar un partido de fútbol.

Los puntos se repartieron finalmente entre dos equipos que ofrecieron una noble batalla sobre el terreno de juego, con deportividad y respeto. Todo lo que le faltó a un energúmeno que agredió a un futbolista del Écija Balompié a la conclusión del encuentro y que ni siquiera merece el privilegio de ser tratado como parte de la afición del Xerez CD, una afición sufridora y deportiva que una vez más se ve manchada por un acto totalmente fuera de lugar.

Por todo lo sucedido el Xerez CD se expone nuevamente a una multa económica y por la gravedad de los hechos la Federación podría incluso quitarle algún punto al conjunto xerecista, ya que el árbitro ha recogido lo acontecido en el acta del partido.

Poco fútbol y mucha vergüenza