miércoles 25/5/22
Servando volvió a ser decisivo en el último encuentro.
Servando volvió a ser decisivo en el último encuentro.

Un punto más de ventaja, una jornada menos

El Cádiz, pese a estar peleado con la victoria, incrementa su diferencia con respecto a sus más peligrosos perseguidores

Negros, muy negros nubarrones se cernían sobre el futuro inmediato del Cádiz tras el gol de Toni Martínez el pasado sábado en Valladolid. Pasaban los minutos y la incapacidad ante la meta contraria metía a un contrario en la pelea directa por los puestos de play-off.

Servando volvió a ser decisivo en el último encuentro.

Sin embargo, apareció San Servando, el patrón de los imposibles, y volvió a engrandecer su leyenda, esta vez con un tanto en el tiempo de descuento que cambiaba ostensiblemente el panorama y además de qué manera. Luego, la inercia del derrumbe que provocó la diana en los pucelanos estuvo a punto incluso de desembocar en un triunfo  cadista en la última acción de choque.

En primer lugar, ese tanto salvador servía para incrementar en un punto la diferencia con el Valladolid, ya que permitía anotarse el siempre importante goal-average, un factor que en muchas ocasiones suele ser determinante, mucho más si cabe en una categoría tan igualada y en la que el gol, y no solo en el caso de los Cevera- se vende muy caro.

Luego llegarían dos resultados que harían todavía más bueno ese gol del isleño. Por un lado, el Granada perdía en Huesca y en la matinal del domingo el Oviedo padecía un duro vaparalo en su visita a Soria. La consecuencia más directa es que se ampliaba en otro punto la diferencia con esos dos equipos que desde la séptima y la octava plaza se convertían en las grandes amenazas para los amarillos. El empate de Osasuna en casa ante el Lugo ponía la guinda. La cara negativa es que, al tratarse de enfrentamientos directos, los triunfo de oscenses y numantinos les posibilitaban abrir más brecha frente a los amarillos.

El gol, la esencia del fútbol, ese que tantas veces se les niega a los cadistas tenía en esta ocasión un valor más superlativo que nunca. A las seis menos cuarto del sábado se atisbaba un derrota, un revés que complicaba mucho las cosas, pero en apenas segundos y, posteriormente, con los resultados favorables, ahora la distancia se aumenta en un punto y con el componente añadido de que queda una jornada menos para el final.

La próxima cita, el domingo, a partir de las 18:00 horas, en el Carlos Belmonte de Albacete, Enfrente, un rival que cayó en su enfrentamiento ante el Sporting y que todavía necesita dos victorias para asegurar la permanencia matemática. Sacar un buen resultado se antoja clave para afrontar con mayores garantías la final del lunes 14 de mayo en Carranza ante el Zaragoza.

Un punto más de ventaja, una jornada menos
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