Para los trabajadores en España existen dos tipos de pensiones de jubilación: contributivas y no contributivas. Las pensiones contributivas de jubilación exigen, como mínimo, tener 15 años cotizados a la Seguridad Social, además de cumplir con la edad ordinaria de jubilación; mientras que las pensiones no contributivas permiten cobrar una pensión sin llegar a este mínimo cotizado. De hecho, en Jerez de la Frontera, Sevilla, Madrid y toda España, hay miles de personas que no llegan al mínimo cotizado y se hacen la pregunta: ¿Cómo puedo cobrar una pensión sin cotizar?. Aquí entran en juego las pensiones no contributivas, las más demandadas por cierta parte de la población activa de este país.
Es aquí donde entran en juego las amas de casa, incasable sector activo que no ha parado de trabajar durante toda su vida, aunque sin llegar a cotizar a las arcas de la Seguridad Social. Que no se confundan con las empleadas del hogar, que estas, en teoría, tienen un sueldo y están dada de altas a la Seguridad Social. En el caso de las amas de casa, hablamos de mujeres porque son mayoría estadísticamente, tienen la opción de poder optar a las pensiones no contributivas de jubilación.
Para optar a estas ayudas no hace falta contar con 15 años cotizados como mínimo, por lo que en teoría, son la alternativa más viable para hombres y mujeres que no han logrado cotizar este tiempo mínimo exigido. Así, desde El MIRA vamos a descubrir los detalles de una suculenta ayuda de hasta casi 8.000 euros que salvaguarda la economía de este vulnerable sector económico que no ha dejado de trabajar en ningún momento de su vida.
Pensiones no contributivas para pensionistas sin el mínimo cotizado
Para este año, las pensiones no contributivas de jubilación pueden ofrecer pagas de 7.905,80 euros al año como máximo en 14 pagas, repartidas en 12 mensualidades y las dos pagas extras en junio y noviembre. Estas ayudas sirven para garantizar unos ingresos mínimos en pensionistas que no pueden trabajar, o bien, se han quedado a las puertas de llegar a los 15 años que exigen las pensiones contributivas. Es el Imserso el encargado de tramitar esta ayuda y que va destinada a que las personas sin cotización puedan tener ingresos, siempre y cuando cumplan los requisitos.
Debemos tener en cuenta que estas ayudas no van dirigidas solo a mujeres, aunque según las estadísticas del Imserso, la mayoría de las beneficiarias son ellas. Estas ayudas cubren a personas con bajos ingresos y que tienen al menos 65 años, residen en España durante al menos 10 y han ingresado en el año un dinero por debajo del límite establecido.
Para poder optar a ella se deben de carecer de ingresos superiores a los 7.905,80 euros al año si se vive solo. En caso de vivir con algún cónyuge o familiar cercano, los límites de ingresos variarán de la siguiente manera: 13.439,86 euros para dos convivientes, 18.973,92 euros para tres y 24.567,98 euros para cuatro personas. Eso sí, en caso de que en esta convivencia también se incluyan padres o hijos, estos aumentan a 33.599 euros para dos convivientes, 47.434,86 para tres y 61.269,95 para cuatro.
Requisitos para cobrar una pensión de jubilación no contributiva
- Edad mínima de 65 años: Las personas solicitantes deben de tener como mínimo 65 años para poder optar a este tipo de pensiones.
- Ingresos al año inferiores a 7.905 euros: Los solicitantes deben demostrar ingresos anuales por debajo de dicha cifra.
- No poder optar a la pensión contributiva: Esta pensión está exclusivamente destinada para personas que no cumplen los requisitos para una pensión contributiva.
Pensión para amas de casa sin el mínimo de cotización
La pensión no contributiva para amas de casa que viven solas puede alcanzar los 7.905,80 euros al año, lo que equivale a una mensualidad de 564,70 euros repartida en 14 pagas. En el otro extremo, el importe mínimo establecido es de 1.976,45 euros anuales, es decir, 141,18 euros al mes. La cuantía final que percibe cada beneficiario depende de diversos factores, como su historial de cotización, la situación personal y los ingresos del núcleo familiar.
En los casos de mujeres con hijos a cargo, existen mecanismos adicionales de apoyo tanto por parte del SEPE como del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS). Destaca el Plan de Fomento de la Natalidad, una iniciativa que contempla ayudas mensuales de hasta 500 euros por menor hasta que este cumpla 25 meses, lo que puede suponer un total de 12.000 euros durante dos años.
Todos aquellos que no cumplen con los requisitos para acceder a una pensión contributiva, y por tanto quedan fuera de las prestaciones de mayor cuantía, pueden optar a una pensión no contributiva. Estas se gestionan a través del Imserso, los Servicios Sociales de la Comunidad Autónoma correspondiente, las oficinas de la Seguridad Social o bien mediante la sede electrónica del organismo
