Las empleadas del hogar siguen siendo uno de los colectivos más vulnerables y menos valorados por parte de las administraciones públicas. Son esenciales para miles de familias en Jerez de la Frontera, Madrid, Valencia, Barcelona y en toda España, pero, paradójicamente, se encuentran entre los grupos que más dificultades tienen para acceder a las pensiones de la Seguridad Social. En los últimos años se han logrado avances importantes, como la incorporación de este sector a las prestaciones por desempleo y la mejora de su cotización. Sin embargo, el acceso a una pensión digna sigue siendo un desafío pendiente.
El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones ha lanzado un aviso dirigido a las empleadas del hogar. Existen varios motivos por los que pueden perder el derecho a cobrar una pensión al llegar a la edad de jubilación. Aquellas trabajadoras que no hayan cotizado el tiempo mínimo establecido no podrán acceder a la pensión contributiva, aunque sí podrían optar a una pensión no contributiva de jubilación gestionada por el Imserso. Eso sí, siempre que cumplan los requisitos exigidos. De lo contrario, la Seguridad Social podría denegar la ayuda y dejar a muchas trabajadoras sin ingresos en la etapa de retiro.
Los tres motivos principales por los que se puede perder la pensión
Desde la Seguridad Social han identificado tres causas principales que pueden hacer que una empleada del hogar pierda el derecho a la pensión de jubilación.
No cumplir con el periodo mínimo de cotización ni con la edad legal de jubilación: En España, se exige un mínimo de 15 años cotizados, de los cuales al menos dos deben haberse producido dentro de los 15 años previos a la jubilación. Además, la edad para acceder a esta prestación sigue aumentando progresivamente hasta 2027. En 2025, podrán jubilarse a los 65 años quienes acrediten 38 años o más de cotización, mientras que el resto deberá esperar a los 66 años y 8 meses.
No residir de forma continuada en España: Para acceder a la pensión no contributiva, es necesario haber residido en el país al menos diez años entre los 16 años y la edad de jubilación, de los cuales dos deben ser consecutivos e inmediatamente anteriores a la solicitud.
Superar los límites de ingresos permitidos: En el caso de las pensiones no contributivas, el beneficiario no puede superar los 7.250 euros anuales en rentas personales. Si se excede esta cifra y no se notifica a la Seguridad Social, la ayuda puede ser retirada o suspendida.
Otros motivos que pueden hacer perder la pensión a las empleadas del hogar
Además de los tres factores principales, hay otros errores administrativos que pueden dejar a las empleadas del hogar sin pensión. Entre los más frecuentes destacan no declarar las rentas anuales dentro del plazo establecido o no actualizar los datos personales y familiares.
Las beneficiarias están obligadas a comunicar cualquier cambio de domicilio, estado civil o unidad de convivencia, ya que cualquier omisión puede ser motivo de suspensión temporal o definitiva de la prestación. Asimismo, deben presentar la declaración de ingresos del año anterior durante el primer trimestre, requisito indispensable para mantener el cobro de la pensión.
Desde la Seguridad Social insisten en la importancia de cumplir con todos los trámites y requisitos para no perder una prestación que, para muchas mujeres, supone su única fuente de ingresos en la jubilación. Las empleadas del hogar, pese a los avances logrados en los últimos años, continúan luchando por la plena equiparación con el resto de trabajadores. Una batalla que sigue siendo clave para garantizar una vejez digna y sin sobresaltos económicos.
