Noticias complicadas para los trabajadores que comenzaron a trabajar siendo adolescentes y acumulan largas carreras de cotización a la Seguridad Social. Muchos de ellos están recibiendo comunicaciones del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones en las que se confirma un fuerte recorte en su pensión si se ven obligados a jubilarse de forma anticipada. Una situación que los afectados califican de "injusta", ya que, tras perder su empleo a pocos años de la edad legal de jubilación, no tienen otra alternativa que retirarse con penalizaciones severas.
Uno de esos casos es el de Lola Meño, jubilada con 47 años cotizados y vocal del comité de ASJUBI40, la asociación que defiende a los pensionistas con más de 40 años de aportaciones. A través del canal de YouTube del colectivo, Meño se ha convertido en una de las voces visibles de quienes denuncian los coeficientes reductores que recortan la pensión final incluso cuando se ha trabajado el tiempo suficiente para acceder al 100%.
Lola Meño, pensionista afectada por los recortes: "Empecé a trabajar con 14 años"
La historia de Lola Meño es la de miles de personas en España. "Mi vida laboral es como la de tantos niños de los años 60 y 70 que empezamos a trabajar con 14 años, algo que hoy resulta impensable", explica. En aquella época, recuerda, incorporarse al trabajo siendo menor no se percibía como un castigo, sino como algo normalizado.
Su trayectoria comenzó en una pequeña imprenta, donde desarrolló prácticamente toda su carrera. "Seríamos unas 8 o 9 personas, no éramos más, fuimos creciendo, cambiando de destino porque yo empecé trabajando en la puerta de casa y terminé trabajando en la provincia de Guadalajara", relata. En esa empresa pasó los últimos diez años de su vida laboral, hasta que llegó el golpe definitivo.
"Al llegar a los diez años la empresa sale a concurso de acreedores y vamos, prácticamente dio en quiebra, vamos, luego dio en quiebra y ahí me vi abocada al paro, entonces se acaba el paro, yo tenía prácticamente 59 años", cuenta. Tras agotar la prestación y una ayuda posterior de apenas cuatro meses, se quedó sin opciones. “Me veo obligada a jubilarme, con lo cual es cuando llega mi sorpresa, vamos, no era sorpresa porque ya lo sabíamos”, reconoce.
Un 24% de penalización tras 47 años cotizados
La consecuencia fue inmediata: una penalización del 24% sobre su pensión. "Después de haber cotizado 47 años, me veo penalizada con un 24% de mi pensión. Es una injusticia por la que estamos luchando y ya por dignidad y justicia yo creo que esto se debía de solucionar y cuanto antes mejor, somos muchos los que nos estamos quedando por el camino y creo que es hora de solucionar esto", denuncia. Una merma que, en la práctica, sitúa su pensión en niveles similares a la de personas con muchos menos años cotizados.
Lola se vio obligada a dejar de trabajar de forma involuntaria a los 59 años y, por acogerse a una jubilación anticipada, la Seguridad Social le aplica los coeficientes reductores. El resultado es que una persona con apenas 26 años cotizados puede llegar a cobrar una pensión similar a la suya, pese a haber trabajado casi la mitad de tiempo.
Desde ASJUBI40 recuerdan que muchos de los afectados comenzaron a trabajar en una época en la que ni siquiera existía una edad mínima laboral. Eran adolescentes que trabajaban en el campo, talleres o fábricas, en condiciones duras y con salarios bajos. Parte de ese esfuerzo, además, ni siquiera quedó reflejado en las cotizaciones.
Por ello, el colectivo reclama el reconocimiento de las carreras largas y la eliminación de unos coeficientes reductores que, aseguran, castigan precisamente a quienes más han aportado al sistema. "No pedimos privilegios", insisten, "solo justicia para quienes han trabajado toda una vida".
