lunes. 23.03.2026

Lola Meño (47 años cotizados) trabaja desde los 14 años y pierde un 24% de su pensión: "Es una injusticia"

Esta pensionista clama ante la situación de los coeficientes reductores que recortan severamente las pensiones de jubilación
Lola Meño, miembro de Asjubi40
Lola Meño, miembro de Asjubi40

Malas noticias para los trabajadores que comenzaron a trabajar en la adolescencia y han conseguido largas carreras de cotización a la Seguridad Social. La mayoría de estos pensionistas están recibiendo la desagradable notificación por parte del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, que recortan severamente el importe final de la jubilación en caso de tener que optar por un retiro anticipado. Una "injusticia" para estos cotizantes, que más allá de perder su trabajo cerca de la edad de jubilación en la mayoría de los casos, se ven obligados a jubilarse con los pertinentes recortes que esto conlleva.

Este es el caso de Lola Meño, una jubilada perjudicada por los coeficientes reductores en su pensión pese a tener 47 años cotizados. La jubilada es vocal del comité de ASJUBI40, asociación que lucha por los derechos de estos trabajadores, y que a través de su canal de YouTube se encuentra dándole voz a todos los afectados que han sufrido recortes en la pensión final de jubilación, pese a tener con años trabajados de sobra para optar al 100%.

Lola Meño, pensionista afectada por los recortes: "Empecé a trabajar con 14 años"

La situación que denuncia Lola Meño, vocal de ASJUBI40, es uno de los miles de casos que se están dando actualmente en toda España. Durante su denuncia en el vídeo, la pensionista comienza explicando que su vida laboral es como la de "miles de niños de los años 60 o 70 que empezamos a trabajar a los 14 años, cosa que hoy es impensable". Lola asegura que por aquel entonces "no se veía como un castigo" el trabajar a edades tan tempranas, pues estaba totalmente normalizado. 

"Empecé mi vida laboral en una imprenta, donde ha transcurrido toda mi vida laboral, hemos ido creciendo porque empezamos siendo una imprenta muy chiquitita, seríamos unas 8, 9 personas, no éramos más, fuimos creciendo, cambiando de destino porque yo empecé trabajando en la puerta de casa y terminé trabajando en la provincia de Guadalajara", explica sobre su historia laboral Lola, que cuenta que en dicha empresa trascurrieron los últimos diez años de su vida laboral.

Sobre ello, explica que "al llegar a los diez años la empresa sale a concurso de acreedores y vamos, prácticamente dio en quiebra, vamos, luego dio en quiebra y ahí me vi abocada al paro, entonces se acaba el paro, yo tenía prácticamente 59 años, me faltaban unos meses, se acaba el paro y cobro cuatro meses la ayuda, realmente tampoco es que te sirva para mucho y me veo obligada a jubilarme, con lo cual es cuando llega mi sorpresa, vamos, no era sorpresa porque ya lo sabíamos".

Esta "injusticia" por parte de la Seguridad Social es el día a día de los trabajadores que optan a una jubilación anticipada, pese a tener años cotizados de sobra para cobrar el 100% de la pensión. "Después de haber cotizado 47 años, me veo penalizada con un 24% de mi pensión. Es una injusticia por la que estamos luchando y ya por dignidad y justicia yo creo que esto se debía de solucionar y cuanto antes mejor, somos muchos los que nos estamos quedando por el camino y creo que es hora de solucionar esto", denuncia a través del vídeo la pensionista afectada.

47 años cotizados y un 24% menos en la pensión de jubilación

Lola, que ha cotizado durante 47 años al Estado, está enfrentándose a la difícil tesitura de tener que dejar de trabajar de manera involuntaria a los 59 años. El Gobierno le impone un 24% de penalización en su pensión, lo que se traduce en un 76% menos de la pensión final. Es decir, un trabajador con apenas 26 años cotizados puede llegar a cobrar lo mismo que esta pensionista que ha trabajado prácticamente el doble, pero que al acogerse de manera obligada a una pensión anticipada, se ve afectada por los coeficientes reductoes.

Muchos de los afectados por esta situación empezaron a trabajar en una época en la que ni siquiera existía una edad mínima para hacerlo. Eran chavales, apenas adolescentes, y ya estaban echando horas en el campo, en talleres o en fábricas. Su esfuerzo fue enorme, pero gran parte de ese trabajo ni siquiera se registró en la Seguridad Social. Por eso desde ASJUBI40 levantan la voz.

Reclaman que se reconozcan las carreras largas, esas vidas laborales que comenzaron cuando todo era más duro, cuando trabajar era casi un acto de supervivencia. Quieren acabar con esos coeficientes reductores que castigan a quienes más han aportado, pues no es un privilegio, sino una situación de justicia.

Lola Meño (47 años cotizados) trabaja desde los 14 años y pierde un 24% de su pensión:...