Las amas de casa son una parte clave en la vida de millones de familias desde Jerez de la Frontera hasta la última punta de España. Sin duda, es uno de los trabajos más sacrificados y poco recompensados que existen, por ello, no son pocas las mujeres que se hacen la misma pregunta cuando llegan a la edad de jubilación: ¿puedo cobrar una pensión sin cotizar?. Pues bien, la respuesta es sí, aunque con matices, pues la Seguridad Social mantiene una serie de mecanismos para proteger la economía de los sectores vulnerables. No obstante, debemos de saber que no siempre se podrá optar a una pensión contributiva, y en este caso, la clave está en las pensiones no contributivas de la Seguridad Social.
Este sector de la población no ha parado de trabajar durante toda su vida aunque sin llegar a cotizar a la Seguridad Social. Una labor de lo más sacrificada y poco recompensada, pues más allá del reconocimiento que debe darle la familia, los organismos competentes no consideran que esto sea un trabajo como tal. Nos explicamos, pues no es lo mismo ser amo o ama de casa que empleado o empleada del hogar.
En el caso de las empleadas del hogar, estas tienen un salario y cotizan mensualmente a la Seguridad Social, mientras que las amas de casa no cobran nada y al no recibir ninguna nómina no están cotizando a las arcas de la Seguridad Social. Por ello, cuando llega el tiempo de la jubilación, todas se hacen la misma pregunta: ¿puedo cobrar alguna ayuda?.
Pensiones contributivas para amas de casa
Las personas que han ejercido labores del hogar sin remuneración, como muchas amas de casa, disponen de dos vías para acceder a una pensión: la contributiva, si han cotizado el tiempo mínimo requerido, o la no contributiva, que no exige haber cotizado previamente. En el caso de la pensión contributiva, es imprescindible haber cotizado al menos 15 años, de los cuales dos deben situarse dentro de los 15 años previos a la edad de jubilación.
Esta condición suele dificultar el acceso a este tipo de prestación para muchas mujeres que han dedicado su vida al cuidado del hogar y la familia sin tener una actividad laboral formal. Además, se debe cumplir con la edad legal de jubilación, que actualmente es de 65 años si se han cotizado al menos 38 años, o de 66 años y 6 meses si no se alcanza ese umbral de cotización.
Como en la mayoría de las prestaciones del sistema, el importe de la pensión contributiva dependerá de la base reguladora y de los años cotizados. Con 15 años de cotización, se accede al 50% de la base reguladora. A partir de ahí, se incrementa un 0,21% por cada uno de los siguientes 49 meses cotizados y un 0,19% adicional por cada mes restante hasta alcanzar el 100%.
En consecuencia, para que una persona pueda acceder al 100% de la pensión contributiva, debe haber cotizado un total de 36 años y 6 meses. Si no se alcanza este umbral y el importe de la pensión resulta inferior al mínimo legal, existe la posibilidad de solicitar una pensión no contributiva, una opción habitual entre quienes no han podido cumplir con los requisitos de cotización establecidos.
Pensiones no contributivas para amas de casa: requisitos y cuantía
En el caso de las pensiones no contributivas, estas pertenecen a la Seguridad Social, aunque son gestionadas por las Comunidades Autónomas y el Imserso. Para optar a este tipo de ayudas también hace falta cumplir con una serie de requisitos y demostrar que no se superan los límites en los ingresos recibidos. No obstante, son las más solicitadas por las amas de casa con poco o nada de tiempo cotizado.
Para poder cobrar este tipo de ayuda se deben tener 65 años o más, llevar residiendo en España diez o más años y que los ingresos no lleguen a superar los 7.250,60 euros al año, en el caso de vivir sola. No obstante, si se convive con más familiares, este importe podría subir y permitir que superen ciertas cuantías.
En cuanto a la cantidad de dinero que se puede llegar a cobrar por una pensión no contributiva, la cuantía máxima para una persona en 2024 es de 7.250,60 euros. Este dinero se cobra en 14 pagas, repartidas en 12 mensualidades y 2 pagas extras que se cobran los meses de junio y noviembre, por lo que al mes serán unos 517,90 euros. También puedes cobrar esta ayuda aunque tengas ingresos, pero en estos casos la Seguridad Social reduce al mínimo del 25% esta ayuda; derivando en unos 1.812,65 euros al año, lo que hace unos 130 euros al mes.
