La edad de jubilación en España continúa avanzando de forma progresiva y en 2026 ya se sitúa en los 66 años y 10 meses para quienes no alcancen el umbral de cotización exigido. Un camino que culminará en 2027, cuando el sistema alcance su tope definitivo. En este escenario, el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones mantiene su estrategia de incentivar a los trabajadores que deciden alargar su vida laboral más allá de la edad ordinaria. Una decisión que puede traducirse en un cheque de hasta 12.400 euros, una de las medidas más comentadas del sistema de pensiones.
Cada vez son más los trabajadores que se preguntan cómo acceder a esta bonificación. Jubilarse cuanto antes sigue siendo el objetivo de muchos españoles, pero la realidad es que lograr una pensión suficiente no siempre es sencillo. Por ello, retrasar voluntariamente la jubilación se ha convertido en una opción cada vez más habitual para mejorar la cuantía final de la pensión.
Con este planteamiento, la Seguridad Social recompensa a quienes continúan trabajando tras alcanzar la edad legal, ofreciendo incentivos económicos que pueden marcar la diferencia en el momento de la retirada definitiva.
El cheque de hasta 12.400 euros por retrasar la jubilación
En 2026, la jubilación ordinaria se fija en 65 años para quienes acrediten 38 años cotizados o más, y en 66 años y 10 meses para el resto. A partir de ese momento, cada año completo trabajado de forma voluntaria permite acceder a distintas bonificaciones diseñadas para premiar el esfuerzo adicional y reforzar la sostenibilidad del sistema.
La principal opción es un incremento del 4% en la pensión por cada año completo cotizado tras cumplir la edad legal. Otra alternativa es recibir una cantidad a tanto alzado, que puede oscilar aproximadamente entre 4.400 y 12.400 euros, en función de los años cotizados a lo largo de la vida laboral. Esta cuantía se cobra en un único pago en el momento de la jubilación.
Existe, además, la posibilidad de combinar ambas fórmulas, ajustando parte del incentivo como subida mensual de la pensión y parte como pago único. Eso sí, para tener derecho a cualquiera de estas opciones es imprescindible completar el año entero de trabajo: once meses no dan derecho a percibir el cheque.
Quién puede acceder a esta bonificación de la Seguridad Social
Para optar a este incentivo es necesario cumplir los requisitos generales de acceso a una pensión contributiva y haber alcanzado la edad ordinaria de jubilación. No pueden beneficiarse de este cheque quienes se encuentren en situación de jubilación activa, parcial o flexible, ya que estas modalidades permiten compatibilizar trabajo y pensión de forma distinta.
Sí podrán acceder, en cambio, los trabajadores del régimen general y los funcionarios dependientes de las administraciones públicas, que cuentan con las mismas opciones: aumentar la pensión un 4% por año adicional, cobrar la cantidad a tanto alzado o combinar ambas vías. Una medida que refuerza el mensaje del sistema: seguir trabajando más allá de la edad legal no solo es posible, sino que también tiene recompensa.
