El Gobierno de España ya trabaja sobre las previsiones económicas y el Índice de Precios al Consumo (IPC) que marcarán la subida de las pensiones en 2026. Tal y como establece la ley de revalorización aprobada en la última reforma de la Seguridad Social, todas las pensiones contributivas aumentarán de acuerdo con la inflación media anual registrada, garantizando así que los jubilados no pierdan poder adquisitivo.
El año 2026 llegará cargado de novedades para los pensionistas en España. A partir del 1 de enero volverá a retrasarse la edad legal de jubilación para quienes no cumplan los requisitos de cotización, y será en la última semana de diciembre cuando el Gobierno confirme oficialmente la nueva revalorización de las pensiones según la variación anual del IPC. A continuación, detallamos cómo será la subida de las pensiones en 2026 y qué cambios deben tener en cuenta los ciudadanos.
Así queda la edad de jubilación en 2026
Para acceder a la jubilación ordinaria a los 65 años con el 100% de la pensión en 2026, los trabajadores deberán acreditar una cotización mínima de 38 años y tres meses. Quienes no alcancen este periodo mínimo deberán esperar hasta los 66 años y 10 meses si quieren evitar los coeficientes reductores por anticipar la jubilación.
En 2027 la exigencia volverá a crecer: solo podrán jubilarse a los 65 años quienes sumen 38 años y seis meses cotizados. El resto deberá esperar a los 67 años, edad que quedará consolidada como referencia general. El Gobierno prevé seguir ajustando la edad legal para adaptarse al impacto de la llegada masiva de la generación del baby boom al sistema de pensiones. La estrategia pasa por desincentivar las jubilaciones anticipadas y premiar a quienes prolonguen su vida laboral.
La subida de las pensiones en 2026
La revalorización de las pensiones en 2026 se calculará, como marca la Ley 20/2021, tomando como referencia la inflación interanual desde diciembre de 2024 hasta noviembre de 2025. Los datos definitivos se conocerán a finales de noviembre, aunque la cifra se hará oficial a final de diciembre, tras su aprobación en Consejo de Ministros.
Los primeros cálculos avanzados por expertos apuntan a una subida aproximada del 2,6% para las pensiones contributivas. De confirmarse, el incremento supondría alrededor de 50 euros más al mes para un pensionista medio.
Actualmente, la pensión media del sistema es de 1.314 euros mensuales, mientras que la de jubilación asciende a 1.508,7 euros. Con la subida prevista, prestaciones como la viudedad (936,3 euros) o la incapacidad permanente (995,43 euros) podrían situarse por encima de la barrera de los 1.000 euros.
En paralelo, la pensión máxima —que ahora es de 45.746,40 euros anuales (3.267,60 euros al mes en 14 pagas)— también subirá su cifra. Para 2026, la ley establece que este tope debe incrementarse con el IPC más 0,115 puntos adicionales, lo que supondría un ascenso estimado del 2,715%. Asimismo, se aplicará una nueva subida a la pensión mínima, actualmente situada en 12.241,60 euros al año, así como a las pensiones no contributivas, que en 2025 quedaron fijadas en 7.905,80 euros anuales gracias a la última subida del 8%.
