domingo 25/7/21

Un padre hace 300 kilómetros para ver a sus hijos y su madre no se los entrega

De Nerva, en Huelva, a Málaga para ver a sus dos hijos y cuando llega la madre incumple la orden judicial que le obliga a que su padre también pase tiempo con sus hijos
JR Vivo padre de dos hijos de Nerva
JR Vivo viaja desde Nerva a Málaga, donde se ha mudado su ex-pareja, y no le entregan a sus hijos en el fin de semana que le pertenece verlos

José Ramón Vivo es un padre separado de Nerva, en la provincia de Huelva. Tiene dos hijos, su ex-pareja se mudó a Málaga capital, y ahora para verlos tiene que hacer 300 kilómetros en coche, concretamente con una duración de más de 3 horas. Este viernes acudió a Málaga pues según el acuerdo llegado le tocaban a él pasar el fin de semana con sus hijos. Debía recogerlos a las 17:00 horas de la tarde, pero llegó algo antes de las 17:11 minutos, como atestigua una factura a su nombre de una compra en una farmacia en el lugar de recogida de los pequeños.

La madre no llevó a los pequeños y se negó a entregárselos. El padre, destrozado, lanza un alegato por aquellos padres que siguen adelante con sus vidas y reciben este tipo de escarmiento emocionales en los que se utiliza sus hijos para hacerles daño.

Vivo ha publicado el vídeo que se ha viralizado en toda España, en el que explica lo ocurrido: "Es curioso, pero ayer fui a recoger a mis dos hijos pequeños, no me los quisieron dar, y no sé dónde están, los llamo y no me cogen el teléfono. Esto es desesperante, más de una docena de denuncias, y no sirve para nada, tiene un auto judicial obligando a dejarme los niños, y se lo pasa por el arco del triunfo".

Alega que si fuera mujer, tendría más derechos: "¿Por qué no se cumple la orden judicial? Sencillamente porque soy hombre, no sirvo absolutamente ya para nada, eso es en lo que nos están convirtiendo".

El padre de los pequeños indica que "jamás he tenido una denuncia por ninguna causa, quién me conoce sabe que lo doy todo por los demás. Pero ya no puedo más...". Vivo ha perdido la esperanza en la justicia, la cual a pesar de existir una orden judicial que obliga que entregue la madre a sus hijos cuando le toque, no lo lleva a cabo.

Un padre hace 300 kilómetros para ver a sus hijos y su madre no se los entrega