Nuevo episodio de abuso sexual en Andalucía. En esta ocasión ha ocurrido en la localidad jienense de Torredelcampo y el triste protagonista ha sido un hombre que violó reiteradamente a su sobrina discapacitada hasta que se ha fijado su condena.
De esta manera, el Tribunal Supremo ha rechazado revisar la pena al vecino de Torredelcampo (Jaén) que en noviembre de 2013 fue condenado a 12 años de prisión por abusar y violar en numerosas ocasiones a su sobrina cuando la niña tenía entre 6 y 11 años, además de padecer una discapacidad del 33 por ciento. Había sido la defensa del condenado la que había pedido al Supremo que se revisara la pena a la baja en aplicación de la ley conocida como la del 'solo sí es sí' vigente desde hace un año España.
En relación a este caso, el Supremo rechaza la revisión y vuelve a confirmar la sentencia impuesta que ya fue en su día confirmada por el Alto Tribunal en 2014. La Sección Segunda de la Audiencia de Jaén ya emitió en enero de este año un auto denegando la revisión, auto que fue recurrido al Supremo, órgano que mantiene inalterable la condena impuesta en su momento.
Viola a su sobrina con discapacidad en Jaén
En este caso, la aplicación de la ley del 'solo sí es sí' "no resulta más favorable al recurrente" en lo que a años de prisión se refiere y además, la nueva ley contempla una medida de libertad vigilada y una inhabilitación que no estaba contemplada en la legislación vigente en el momento del delito.
Todo ocurrió entre 1996 y 2001 cuando la menor pasaba temporadas en la casa de su abuela y su tío cuando sus padres, feriantes de profesión, tenían que trabajar fuera o en la campaña de aceituna, y necesitaban que alguien cuidase de ella.
En este sentido resulta "imposible determinar el número de actos sexuales por la proliferación de los mismos", al tiempo que "la vergüenza", el hecho de convivir con su abuela, madre del acusado, y el miedo a las represalias de su padre, "hizo que la menor callara hasta que cumplió 20 años" y se atreviese a contar lo sucedido.
Finalmente, hay que añadir que la víctima denunció el caso cuando tenía 20 años y acabó sentando en el banquillo de la Audiencia de Jaén a su agresor. El tribunal concluyó que la niña, inicialmente, fue sometida a tocamientos. Después, llegaron las relaciones sexuales completas, siempre en contra de la voluntad de la menor. La condena a 12 años de prisión fue por un delito de agresión sexual continuada, por el que se le impuso también el pago a la joven de una indemnización de 100.000 euros por los daños ocasionados.



