Las instalaciones de Alcampo, en Jerez de la Frontera, han acogido la celebración de un atractivo evento en el que la clientela ha podido disfrutar en vivo de un ronqueo de atún rojo de almadraba. En colaboración de la empresa conileña Petaca Chico, responsables del área de pescadería han explicado el complejo proceso de despiece del ejemplar, que alcanzaba los 170 kilos.
El ronqueo del atún es una práctica ancestral con profundas raíces en las costas de la provincia de Cádiz, donde forma parte esencial de su patrimonio cultural. Esta técnica, que consiste en el despiece artesanal del atún, se ha transmitido de generación en generación en localidades como Barbate, Zahara de los Atunes y Conil de la Frontera.
La misma permite extraer las diferentes partes del ejemplar, tanto las nobles como las internas, aprovechando prácticamente todo el pescado. Los expertos ronqueadores dividen el atún en más de 20 piezas diferentes, realizando los cortes en función del contenido de grasa en cada parte del atún. En el ronqueo, se extraen piezas como los lomos (blanco y negro), la ventresca, el solomillo, el morrillo, la cola, el tarantelo y otras partes internas y vísceras.
Una vez culminado el despiece, el público ha tenido la oportunidad de adquirir directamente en Alcampo Jerez cada una de las partes extraídas del atún, uno de los pescados más singulares y característicos de la Bahía de Cádiz.
