No respetan ni las líneas de aparcamiento de personas con movilidad reducida
"Conductores, la zona 'cebrada' no es para que no nos arañen el coche, es para entrar en nuestros vehículos"
El técnico en accesibilidad Francisco Zuasti ha viralizado una situación que se repite a diario, el poco respeto hacia las zonas de aparcamiento para personas con movilidad reducida, en muchas ocasiones por aparcar en las mismas indebidamente y en otras, como la que se trata en este caso, por estacionar pegado al vehículo con tarjeta PMR a pesar de que el espacio para estos es mayor, pero lo invaden sin pudor.

El jerezano Zuasti, lanza un mensaje en redes sociales acompañado de la foto, la cual se ha viralizado: "Conductores, la zona 'cebrada' (rayada) de una plaza reservada a personas con movilidad reducida, no es para que no nos arañen el coche. Se llama zona de transferencia y debe tener 1,5 m de ancho para que podamos maniobrar y entrar en nuestros vehículos. Tu poco civismo provoca que tenga que esperar que alguien me saque el coche (si hay, claro). Respeto".
Este hecho ha tenido lugar en el aparcamiento de la Plaza del Arenal a las 15:30 horas del sábado, en Jerez. Zuasti aprovecha para pedir "más civismo para que no invadan las plazas para Personas con Movilidad Reducida, ni la zona de transferencia la cual sirve para que estas personas puedan maniobrar para entrar en sus vehículos, introducir las sillas de ruedas".
Asegura que "estas situaciones provocan que cuando viajan solos tienen que buscar a alguna persona para que mueva su coche para poder maniobrar y entrar. Esto siempre que haya alguien que pueda ayudar, si es de noche y no hay nadie, se puede quedar sin entrar en su vehículo durante horas. Las autoescuelas deberían hacer más hincapié en que se respeten, e incluso mayores campañas por parte de los ayuntamientos para concienciar a los conductores".
Tanto las plazas dispuestas en perpendicular, en línea, como en diagonal a la acera, deben tener una dimensión mínima de 5,00 metros de longitud × 2,20 metros de ancho y además dispondrán de una zona de aproximación y transferencia lateral de una longitud igual a la de la plaza y un ancho mínimo de 1,50 metros. Entre dos plazas contiguas se permitirán zonas de transferencia lateral compartidas manteniendo las dimensiones mínimas descritas anteriormente.
tododisca.com
La discapacidad no está en la persona, está en el entorno. Pues adaptemos el entorno. Si no existieran barreras, nadie tendría discapacidad, afirma el consultor en accesibilidad Francisco Zuasti.
Si los bienes, entornos, productos, servicios y transporte no tuvieran barreras y fueran accesibles para todas las personas, nadie tendrá limitaciones ni físicas, ni cognitivas, ni sensoriales. En definitiva, nadie tendría «discapacidad».
