La Feria del Caballo de Jerez de la Frontera y la hostelería se encuentran históricamente ligadas de manera inevitable, retroalimentándose durante décadas para formar lazos que cada año ofrecen una experiencia única en el real del Parque González Hontoria. Esta relación supone un auténtico puntal en la oferta turística y de ocio del municipio, además de suponer un auténtico escaparate gastronómico.
La importancia que tiene el evento en el sector y el sector en el evento no pasa por alto para Antonio de María, presidente de la patronal de hostelería Horeca, que ha visitado este martes la caseta de El MIRA para conceder una entrevista a Estefanía Jaime a través de la que ha analizado las implicaciones que tiene la llegada de la Feria del Caballo para el mundo hostelero.
De María ha calificado de éxito la edición del presente año debido a la gran afluencia de público que ha querido visitar el real de la Feria durante una celebración para la que se han acometido mejoras que ha valorado muy positivamente, entre ellas, la nueva instalación eléctrica y la nueva decoración lumínica.
Respecto a la polémica creada en torno a las reservas en casetas, el presidente de Horeca ha definido esta tendencia como algo "lógico, sobre todo a la hora del almuerzo". Ha profundizado explicando que las casetas se mantienen gracias a los menús que sirven a la hora del mediodía, y que esa recaudación va destinada no solo a productos y mercancías, sino también a seguros sociales y remuneraciones de centenares de trabajadores.
Excelencia gastronómica en Jerez
Al margen de la celebración de la Feria del Caballo, Antonio de María ha puesto en valor las tres Estrellas Michelín con las que cuenta la ciudad de Jerez actualmente, destacando que el municipio es un lugar ideal para disfrutar no solo de una excelente gastronomía, sino también de unos vinos que ha definido como "los mejores del mundo".
El presidente de la patronal hostelera ha concluido asegurando que "somos la envidia del planeta" y que "no conoce una Feria tan bonita como esta", una celebración de la que ha querido resaltar "la cercanía y la calidez" de jerezanos y jerezanas.
