El consejero de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía, Ramón Fernández-Pacheco, ha anunciado que “el Gobierno andaluz está ahora mismo analizando de la mano del sector la manera de cerrar este capítulo para afrontar la epidemia del mildiu y, como siempre, hará lo posible para ayudar a los agricultores afectados de las distintas provincias andaluzas”. Esta declaración llega en un momento en el que ya se han detectado síntomas generalizados de mildiu en viñedos de Córdoba, Huelva, Málaga y Cádiz, incluida la campiña del marco de Jerez de la Frontera.
En este sentido, Fernández-Pacheco ha apostado por “mantener un debate positivo” en relación a la situación del viñedo andaluz afectado por el mildiu. “Mucha prevención, atención y actuación desde el primer minuto”, ha recalcado Fernández-Pacheco como líneas básicas de la actuación en el campo andaluz, sumando también el asesoramiento de los expertos en sanidad vegetal. Asimismo, ha puesto en valor “el diálogo constante con el sector y los servicios puestos a su disposición” por parte del Ejecutivo autonómico teniendo en cuenta el trabajo y criterio de los técnicos y los instrumentos de sanidad vegetal con los que cuenta el campo andaluz.
A modo de ejemplo, el responsable de Agricultura se ha referido a la Red de Alerta e Información Fitosanitaria, herramienta que realiza “un seguimiento estrecho” de la evolución del mildiu en el territorio. A través de este sistema, los agricultores pueden acceder a datos actualizados relativos a la detección del hongo y a sus condiciones de implantación en los cultivos. La RAIF informa también de si es necesario simplemente estar alerta o si, por el contrario, los agricultores deben tomar medidas concretas para prevenir y/o curar los daños que puede provocar el mildiu en sus viñedos.
Las condiciones climatológicas, causantes de la epidemia de mildiu en Andalucía
El mildiu es una enfermedad vegetal causada por diversos hongos que afectan, además de al viñedo, a una amplia gama de cultivos, incluidos el calabacín, la sandía, el pepino, el melón y la calabaza, entre otros. Esta patología es especialmente preocupante para los agricultores debido a su capacidad de propagarse rápidamente y causar daños significativos a las plantas, reduciendo la producción y la calidad de los cultivos. Se caracteriza por la aparición de manchas amarillas en las hojas, que eventualmente se necrosan y se vuelven marrones, llegando reduciendo la capacidad fotosintética de los cultivos y, en última instancia, afectando la producción de frutos.
Sobre las causas que han contribuido a la situación en la que se encuentran actualmente los viñedos de Andalucía a causa del mildiu, Ramón Fernández-Pacheco ha destacado el intenso y largo período de precipitaciones y la humedad del campo a finales de febrero, en marzo, en abril e incluso a principios de mayo. “Lluvias intensas, humedad constante y elevada, y temperaturas medias superiores a 10 grados con los racimos ya visibles; estas son las condiciones idóneas para que la enfermedad tenga mayor incidencia y este año han coincidido todas”, ha lamentado. Ante esta circunstancia, y a pesar de haberse combinado tratamientos químicos y métodos tradicionales de control del mildiu, como la poda en verde o la no labranza para reducir la humedad, actualmente se registran síntomas generalizados de mildiu en viñedos de Cádiz, Córdoba, Huelva y Málaga, entre los que se encuentra la Campiña de Jerez.
Fernández-Pacheco ha anunciado que la Junta de Andalucía reclamará a la administración competente que se modifique el seguro de vid para vinificación con el fin de lograr que esta herramienta sea más atractiva. Aunque cubre el mildiu como riesgo excepcional, actualmente sólo cuentan con esta póliza el 2% de las explotaciones de Huelva y el 4,6% de las de Málaga. En las provincias de Cádiz y Córdoba aumenta la presencia del seguro hasta el 13,3% y el 20,7%, respectivamente; pero continúa siendo un porcentaje bajo si se tiene en cuenta que, como ha subrayado el consejero, el aseguramiento “es esencial para la viabilidad y sostenibilidad de las explotaciones agrarias”.
