Después de un intenso fin de semana de zambombas, en la noche en la que se inauguraba el mes de diciembre, una joyería de Jerez de la Frontera sufrió un robo tras un alunizaje, una técnica de robo que consiste en estrellar un vehículo contra la entrada de un establecimiento para acceder rápidamente al interior.
Los hechos se produjeron al borde de las 04:00 horas en la calle Doña Blanca una zona carente de medidas de seguridad para el acceso de vehículos a pesar de ser uno de los puntos neurálgicos y comerciales del centro histórico.
Los asaltantes lograron acceder al interior y vaciaron el negocio de joyas de oro por completo provocando unas pérdidas cuantiosas. Todo ello, en unas fechas muy señaladas donde las ventas de las Navidades ayudan a paliar los meses de menor actividad: "Han arruinado a una familia. Nos sentimos totalmente desprotegidos. Desde hace más de un año solicitamos al Ayuntamiento de Jerez la instalación de una pilona y maceteros para evitar que los coches accedieran por la calle Doña Blanca y evitar actos como este, mientras que otros negocios llevan pidiéndolo desde hace más de 10 años", denuncia uno de los afectados.
Ahora, después de este incidente "se van a poner las pilas y van a tomar medidas en esta calle", a pesar de que en un primer momento argumentaron la imposibilidad de instalar estos medios protectores para proteger el adoquinado del centro. "Los perjudicados somos dos pobres autónomos, que llevamos trabajando toda la vida y que de la noche a la mañana nos vemos totalmente desprotegidos y esperando a ver si podemos reabrir nuestro negocio para continuar con nuestra actividad", afirman.
Robo cometido por 'profesionales'
El robo fue grabado por las cámaras de seguridad del establecimiento y la Policía Nacional ya ha abierto una línea de investigación para tratar de identificar a los responsables. Todo apunta a que se trata de 'profesionales' en este tipo de actuaciones, que operan con rapidez y llevan a cabo su cometido sin prácticamente posibilidad de ser detenidos en el momento.
De igual modo, para el segundo de sus negocios, situado en las Torres de Córdoba, donde cuentan también con oficina, han solicitado como medida de seguridad un vado de alto riesgo para poder cargar y descargar la mercancía, al igual que otros negocios que también operan en esta misma zona y evitar así la exposición tanto de los trabajadores como de la propia mercancía con la que trabajan y el cual, por el momento, ha sido denegado.
