Jerez de la Frontera es una tierra maravillosa para ser visitada en cualquier época del año. Y mucho más ahora con la Cuaresma en plena ebullición como antesala de una Feria inigualable. Y, precisamente, este momento ha sido aprovechado por los líderes populares Alberto Núñez Feijóo y Juanma Moreno para visitar la ciudad y algunos de sus espacios gitanos más señeros.
En este caso, y como no podía ser de otra forma, la alcaldesa de Jerez, María José García-Pelayo, ha ejercido de anfitriona en un acto que se enmarca dentro de la estrategia municipal para lograr ser Capital Europea de la Cultura en 2031. En la visita también han estado presentes también el consejero de la Presidencia Antonio Sanz; la presidenta de Diputación, Almudena Martínez; la delegada del Gobierno andaluz en Cádiz, Mercedes Colombo; así como miembros del gobierno local y diversos representantes del PP en la provincia.
La tarde jerezana ha estado un marcado acento y matiz cultural. Es por ello que, en un acto privado y sin convocar, la regidora aprovechó para invitar al máximo dirigente del Partido Popular que esta semana asistirá en Sevilla a la 27ª Interparlamentaria del PP que inaugurará este sábado, día 29 de marzo, Cuca Gamarra en la capital hispalense.
Feijóo y Juanma Moreno visitan Jerez
De esta manera, la primera parada para Feijóo ha tenido lugar en el Secretariado Gitano en Jerez, cuando se cumplen 600 años de la llegada del Pueblo Gitano a España, un colectivo que, precisamente, en este 2025 recibía el reconocimiento por parte de la Junta de Andalucía con la concesión de una de sus medallas.
Seguidamente, y ya acompañado de Juanma Moreno que se incorporó posteriormente, ambos dirigentes se encaminaron hacia la emblemática iglesia de Santiago donde fueron acompañados en su visita por el sacerdote Carlos Redondo, así como por los responsables de diversas hermandades.
Fue entonces cuando, como le ocurre a muchos devotos, Feijóo no fijó su vista en la imagen del Cristo de la Buena Muerte y en la venerada talla del Prendimiento, imagen señera jerezana, y a la que incluso fotografió con su móvil. Como suele ser preceptivo en este tipo de actos, la visita concluyó con su firma en los libros de honor de las cofradías allí radicadas
Finalmente, el fugaz recorrido concluyó en la peña La Bulería, enclavada en el barrio de San Miguel, en un nuevo guiño al mundo gitano. Fue allí donde, en compañía de la regidora García-Pelayo, pudieron disfrutar del mejor flamenco que solo sabe exportar esta tierra.
