Teniendo en cuenta los numerosos problemas a los que se enfrentan los jóvenes para acceder al mercado laboral y las dificultades que tienen para desarrollar una vida autónoma e independiente, la presidenta local del PP y alcaldesa de Jerez de la Frontera, María José García-Pelayo, ha lanzado una iniciativa al Gobierno de España para que aplique bonificaciones del IRPF a las personas más jóvenes.
La dirigente popular va a presentar una propuesta en el próximo Pleno para tratar de mejorar la vida de los jóvenes de Jerez, entre 18 y 34 años de edad, con el límite salarial de 30.000 euros brutos anuales, durante los primeros cuatro años de su actividad laboral.
En este sentido, según ha recordado, la tasa de desempleo, los empleos precarios y temporales, las dificultades de acceso a la vivienda además del incremento del coste de la vida hacen perder a los jóvenes oportunidades y competitividad. García-Pelayo ha señalado que los jóvenes son un motor fundamental de innovación y emprendimiento por lo que, la falta de recursos financieros y la carga fiscal, limitan su capacidad para iniciar y mantener nuevos negocios.
En el marco de una visión de sociedad más justa, equitativa y con oportunidades para todos, el PP presenta una propuesta integral de bonificación del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) dirigida a los jóvenes.
Esta iniciativa responde a la urgente necesidad de apoyar a las nuevas generaciones en su camino hacia la independencia económica, el acceso a la vivienda, y la consolidación de un proyecto de vida que contribuya al desarrollo sostenible y próspero de Jerez y de España.
Bonificación tributaria de los jóvenes
“Los jóvenes con edades comprendidas entre los 18 y hasta los 34 años incluidos deberían ver bonificada su cuota tributaria, con un límite salarial de 30.000 euros brutos anuales, y el ahorro fiscal resultante se destinaría a nutrir una cuenta ahorro durante los cuatro ejercicios siguientes”, ha señalado García-Pelayo.
Esta bonificación, explica, se empezaría a contar en el ejercicio en que comenzasen su actividad laboral y de la cual se derivase el pago del IRPF, la intensidad de esta ayuda fiscal y se iría reduciendo cada año comenzando con el 100x100 de bonificación en el primer ejercicio y finalizando en un 25% para el cuarto año. Este ahorro estaría condicionado a que los fondos que se dejan de ingresar a la Hacienda pública se destinen bien a la entrada para la compra de una vivienda, al emprendimiento, la formación o la natalidad.
García-Pelayo avanza que, de implantarse esta medida se producirá un aumento del consumo debido al incremento del poder adquisitivo de los jóvenes, lo que impulsará a la economía. Además, también un incremento en la tasa de emprendimiento juvenil con la consecuente generación de empleo y riqueza y facilitará la formación de nuevas familias con un efecto positivo en la natalidad.



