El Gobierno Municipal aprobará este viernes una subida al recibo del agua en Jerez de la Frontera, una decisión que según ha afirmado la alcaldesa, María José García-Pelayo, "ojalá no tuviéramos que tomar" mientras recalcaba que si la situación económica hubiese sido distinta "después de 8 años de Gobierno socialista no hubiéramos tenido que tomar esta decisión".
Esta medida se enmarca en la revisión que prácticamente a nivel no solo regional sino también nacional, los ayuntamientos y entidades locales están haciendo sobre la factura del agua: "En el caso de Jerez la situación es aun más compleja porque desde 2016 no se ha actualizado el IPC. Las cantidades que no se han actualizado, son importes que los ciudadanos no pagan y estaba pagando el Ayuntamiento". A ello hay que sumar también la actualización que se ha realizado por parte del Consorcio del Agua.
Por ello, teniendo en cuenta la cuantía económica a la que habría que hacer frente en los próximos meses, el Gobierno Local va a aprobar una subida de la factura del agua: "Este año, la no subida del IPC le ha supuesto un coste al Ayuntamiento de 7 millones de euros y para 2025 la no subida del IPC supone un coste adicional de en torno a 10 millones de euros. Evidentemente, en el escenario económico en el que se encuentra el Ayuntamiento no podemos asumir el pago del coste. Tenemos que redistribuirlo entre los ciudadanos".
Medidas compensatorias
"Lo hemos hecho con consideración y pensando en lo que hacemos. Se han adoptado una serie de medidas compensatorias para que la subida provoque el menor daño posible", añadía la alcaldesa. De este modo, aquellas familias que no puedan abonar el recibo del agua en ningún caso tendrán cortes, seguirán siendo subvencionados por parte del Ayuntamiento con la ayuda social. También, por parte de la empresa, se va a crear un fondo social, de 25.000 euros, que va a permitir la ayuda a otras familias.
Igualmente se va a "premiar" a aquellos que consuman menos, es decir, el uso responsable del consumo de agua; y se va a "penalizar" a aquellos que consuman más. Finalmente, García-Pelayo resaltaba que aquellos edificios que dependen de administraciones públicas van a pagar más por el consumo de agua y por otro lado, las grandes empresas van a tener una mayor cuantía de pago que el pequeño comercio. Las familias numerosas seguirán teniendo descuentos.
