lunes. 02.10.2023
Daniel Sánchez | Foto: Á. Richarte
Daniel Sánchez | Foto: Á. Richarte

Daniel Sánchez-López es un cinéfilo ávido. Nació en Jerez de la Frontera en 1981 y desde muy pequeño tuvo claro hacia donde quería enfocar su futuro. Gracias a una beca de estudios se marchó a Los Ángeles donde comenzó a desarrollar una prolífica carrera como director de fotografía que le ha llevado a ser uno de los más reconocidos en Bollywood, la segunda industria cinematográfica más importante del mundo ubicada en la India. 

En su haber cuenta con tres premios de la Academia del Cine de India por obras como 'San75' o la exitosa 'Mahanati' y con sus nuevos proyectos personales espera poder dar un salto en una carrera que le ha llevado a recorrer más de medio mundo. Su pasión por este mundo no es algo que esconda, sino todo lo contrario. 

A raíz de la pandemia empezó a compartir sus conocimientos en talleres y clases magistrales para diversas instituciones a través de las cuáles acerca a jóvenes estudiantes su pasión por lo audiovisual. Aprovechando su estancia en Jerez, Daniel Sánchez repasa su trayectoria, los proyectos en los que está inmerso y lo que espera que le depare el futuro. 

Igualmente explica los cambios que se han producido en la industria en los últimos años y cómo a través de diferentes caminos, todos aquellos jóvenes que quieran seguir sus pasos pueden explorar y disfrutar del camino hasta alcanzar su meta. 

¿A qué se dedica un director de fotografía? 

Es una cosa que la mayoría de la gente desconoce. Me pasa siempre todas las navidades cuando me reúno con la familia y a alguien de la familia se le ha olvidado. El director de fotografía realmente es el delegado visual del director. Yo digo que soy el traductor visual de guion. Todo lo que quiere o sea el diseño visual recae en mí.

Somos una persona un poco en la sombra porque tampoco nos gusta mucho el candelero, pero en los últimos años sí que hay cierto reconocimiento a nuestra labor y la verdad que ahora pues pues tenemos tenemos un poquito más de spotlight.

¿Cuándo surgió tu interés por el cine?

Yo nací aquí en jerez, me fui a Sevilla, allí estudié Comunicación Audiovisual. En Andalucía en esa época no había nada, era muy complicado, no había cine. Era el momento en el que Alberto Rodríguez y Santi Amodeo presentaban Factor Pilgrim, que se tuvieron que ir a Londres para rodarlo en plan loco con siete colegas y yo estaba allí cuando ellos fueron a la facultad a presentar esa película. La vi en el cine Avenida y bueno me dio una idea de por dónde iban los tiros en Sevilla.

Comencé un doctorado que no terminé porque me dieron una beca de La Caixa y me fui a estudiar un máster en Los Ángeles. Tuve mucha suerte porque en ese momento estaba en Nueva York, me fui a estudiar con otra beca de la Universidad de Sevilla para hacer un doctorado sobre el cine japonés.

En esa tesitura no me dieron una beca para seguir estudiando en Japón y mi madre lo había compulsado todo. Salió de ella. Realicé la entrevista, que pensé que había sido del todo fallida. Había mucha gente de Barcelona y de Madrid. Las entrevistas se realizaban en esas dos ciudades y por los listados de años anteriores había estudiantes que iban al extranjero por parte de los dos grandes en el núcleo urbanos de nuestro país.

Allí conocí a un extremeño que también se llevó la beca de La Caixa y en la entrevista no me preguntaron nada de cine ni en inglés. Pensé que nunca tendrían la idea de llamarme. Fue mi madre que le vio mi nombre en la lista, era de la Universidad de Sevilla y tenía mi nombre. Allí ya fue cuando cuando descubrí realmente lo que era cinematografía, en Los Ángeles.

Daniel Sánchez | Foto: Á. Richarte
Daniel Sánchez | Foto: Á. Richarte

¿Tenias claro que querías estudiar cinematografía?

Tenía clarísimo lo que quería estudiar desde desde los 9 a 10 años. La gente pensaba que aquello era un sueño, pero yo nunca lo sentí como un sueño. Antonio Banderas siempre dice que hay que soñar muy fuerte, yo nunca lo sentí como un sueño, yo sentía que me quería dedicar a eso y en cómo llegar. Fue complicado porque no hay un camino o una senda prefijada sino que puedes llegar al cine desde modos distintos.

Ahora, afortunadamente, se rueda mucho en España y en Andalucía. Hay un cine bastante potente andaluz. Si hay gente que nos está viendo que quiere dedicarse al cine que sepan que realmente hay vías y que el camino está un poco más llano, pero en esa época era muy complejo. Fue una carambola por la que me dedico al cine.

Tu familia siempre te ha apoyado

Sí. Mi familia siempre me ha apoyado. Trayendo otra vez a colación a mi madre, ella es profesora del Instituto, mis dos padres lo son y llevó a su grupo de alumnos al plató de Antena 3, muy parecido a este, donde se hacían los informativos territoriales. Y me preguntó el presentador que quería ser de mayor y le dije que quería ser director de cine. Yo tendría 9 años y el se reía porque no era posible, era más un sueño que una realidad. Sin embargo, yo creo que que ahora es más tangible.

Hay muchos trabajos dentro del cine que todo el mundo quiere ser director porque es lo que ves. Lo hablaba con una compañera, que es jefa de localizaciones de aquí de Málaga. Esta chica es la jefaza de localizaciones de Hollywood y es de aquí, de Málaga.

No todos podemos ser ni tampoco queremos ser directores. Hay bastante especificación. Al final todos estamos solucionado problemas todo el día.

¿Cómo fue tu experiencia en Los Ángeles?

Allí fue cuando cuando doy el salto como director de fotografía. En esa propia escuela ya me caen algunos premios, los cortos que he hecho allí en la escuela empiezan a ir a festivales y empezó a trabajar allí. De hecho, hasta la pandemia más o menos tuve mi residencia en Los Ángeles, lo que pasa es que mi gran mi gran oportunidad vino de del cine de la India.

Inesperadamente, era un momento como el de hoy, donde había una huelga de guionistas cuando salimos de la escuela de cine en 2009 y no había trabajo. 

Daniel Sánchez | Foto: Á. Richarte
Daniel Sánchez | Foto: Á. Richarte

Mi primera película como director de fotografía principal fue la India y salió bien y de hecho me siguen llamando. Tengo ahora mismo una película, que no puedo decir, y allí he estado nominado al mejor director de fotografía a los Premios de la Academia. Mi carrera allí ha sido bastante extensa. 

¿Cuál ha sido tu último proyecto?

Estamos terminando una serie de TVE que se llama Operación Barrio Inglés, una serie de 8 capítulos centrada en los años 40 en la zona de Huelva de Río Tinto. Se trata de una zona de influencia británica y estamos en medio de la Segunda Guerra Mundial. España es neutral pero tenemos un dictador fascista amigo de Hitler que realmente tenía esa esa tendencia con lo cual había alemanes, ingleses y españoles en las mismas zonas. Realmente era un momento tumultuoso.

Hemos conseguido crear una serie con un diseño visual especial porque queríamos volver a los años 40 pero darle un tono distinto y con el director Chiqui Carabante, también de Málaga, hemos conseguido realmente subir las expectativas de la serie y creo que va a ser muy bien porque tenemos un elenco con fantástico.

Uno de los momentos más bonitos ha sido rodar esta serie Jerez grabando esta serie. Hemos rodado en la Plaza del Mercado, en el Palacio Villapanes y claro volver con una serie de esta envergadura a tu ciudad natal es muy emocionante.

¿Que es Bollywood para ti?

En España no conseguimos ese tipo de cine. Bollywood es la segunda industria cinematográfica mundial. Si unes el cine de la India tienes una industria mucho mayor que Hollywood. Cuando llegas allí estás un poco perdido porque no conoces el cine indio y es muy interesante porque tiene un cine comercial, el que conocemos más de Bollywood con sus musicales como el anuncio de Coca-Cola 'Del pita pital Del' o películas como Slumdog Millionaire, que no deja de ser británica. 

El cine Bollywood es muy diverso, tanto como sus idiomas. Hay mucho cine independiente que no nos llega pero sí a festivales como Venecia o Cannes pero gracias a las plataformas estoy viendo que la gente conoce un poco más acerca del cine indio.

Daniel Sánchez | Foto: Á. Richarte
Daniel Sánchez | Foto: Á. Richarte

¿Qué es lo que más te gusta de tu trabajo? 

El rodaje se disfruta mucho, pero realmente a mí me encanta planificar. Me encanta esa época en la cual te enfrentas un guion y empiezas a imaginarlo en imágenes y empiezas a moldear un poco ese jarrón. Poco a poco vas viendo crecer y haciendo crecer ese esa criatura y al final el rodaje es ejecución y por eso sienta tan bien porque te has llevado tanto tiempo imaginando cómo va a ser la película que cuando la llevas al rodaje y ya es tangible es precioso.

¿Es la más complicada?

La parte más complicada es imaginártelo, que surja esa idea, que se cree ese fuego. Una de las preguntas que me hacen mucho, porque yo también he dado clases de edición de fotografía específicamente, es esa: ¿Cómo empiezas? ¿Cómo imaginas. el rodaje? Es una entrada al engranaje, la creación colectiva, donde muchas personas tenemos que casar y es como llegar a la cúspide, pero creo que esa montaña que vas subiendo es lo que más disfruto.

¿Cuál es el proyecto en el que te hecho más ilusión participar?

Yo creo que esto de rodar en Jerez ha sido uno de los proyectos más bonitos, pero también como director empecé en la India a hacer vídeos musicales y cuando me vine a Jerez sufrí la pandemia de una forma distinta. 

Fui a casa de mis padres y vi que la red social que tenemos en la ciudad se movía más allá de las expectativas. Yo vi mucha fraternidad, vi un movimiento de distinta índole de solidaridad y eso en las noticias no se reflejaba.

Me enteré de que había unos unos homenajes a personas que habían hecho más por los demás durante la pandemia con flamenco en azoteas. Hicimos un ciclo que fue simplemente rodar esas canciones 'Flamenco en la azotea'. Luis de Periquín era el que llevaba la dirección musical y yo llevaba la dirección de lo demás. Había un proyecto muy interesante pero faltaban las voces de los homenajeados. Empecé a hablar con ellos y creamos un documental que se llama 'Va por ustedes', que, a través de esas canciones, de esos palos y de esas letras, nos adentramos en la historia de estas personas durante una época que fue totalmente novedosa, que nos pilló totalmente fuera de nuestras casillas y a ellos se les ocurrió hacer más por los demás.

Es un documental que ha ido al Festival de Alcances y que sigue su ruta festivalera y un poco fue mi homenaje la ciudad que me vio crecer.

¿Es del que más orgulloso te sientes? 

Yo creo que sí. Fue un momento muy bonito porque realmente surgió de la solidaridad que existía en Jerez y quería intentar plasmarla en algo que yo podía hacer. He querido aportar mi granito de arena y, a pesar de que he hecho películas de muchísimo presupuesto, que veo en la pantalla y por las que se me ha nominado a los premios de la Academia de la India, creo que ese momento de que se proyecta esta película en el Palacio del Tiempo, aquí en Jerez, con los invitados que son los protagonistas del documental en el público, ese creo que ha sido uno de los momentos más bellos de mi vida.

Por mucho que haya viajado las raíces no las he perdido. Aquí, no solo tengo a la familia, tengo amigos, colaboradores... y estaban entre el público.

¿Se podría decir que h as cumplido tu sueño?

Sí, es verdad que no lo veo como un seño por lo que te decía. Muchas veces -y esto va a sonar mal- llego al rodaje y de pronto veo los camiones que hay hasta llegar al rodaje. Y para mis adentros pienso: toda esta gente está aquí por mí. En esos momentos te das cuenta de lo afortunado que eres, pudiendo hacer lo que te lo que te gusta y lo que siempre habías querido hacer.

¿Alguna meta de aquí a los próximos años?

Los dos proyectos que he hecho como director documental siempre han sido por una por una cuestión de la historia. Ahora mismo tengo otro que era un homenaje que yo quería hacerle a la India, por haber sido plataforma de mi carrera. Es una historia real que no creo que pudiera contar el cine comercial, sobre un activista LGTBI qué pasó de vestirse con saris, la ropa femenina por excelencia, a vestirse con el hábito de monje porque se ordenó como monje budista.

A través del budismo y de su fe continúa su activismo. A través de lo particular contamos lo universal. Acabamos de ganar dos premios en Barcelona y ahora somos candidatos a los Premio Goya y esperamos que nos nominen.

Conchita Bermejo y Daniel Sánchez | Foto: Á. Richarte
Conchita Bermejo y Daniel Sánchez | Foto: Á. Richarte

He vuelto a España y Andalucía un poco para contar las historias que me quedan más cerca. A pesar de que me encanta rodar en en otros idiomas, dentro de 5 años me veo igual, haciendo cosas de dirección de fotografía, aquí y en el extranjero, pero también espero poder contar historias como guionistas o director. 

¿Qué mensaje le darías a alguien que quiera seguir tus pasos?

Ahora mismo estamos en un universo tan volátil, en un momento tan etéreo del mundo que no sabemos hacia dónde vamos, pero desde luego va a hacer falta contenido. Somos animales sociales que necesitamos historias.

Las sendas no son rectas, nunca se sabe por dónde va a llegar uno a hacer lo que uno quiere pero que no desfallezcan y que encuentren su propia senda porque el cine no es una ciencia y no hay una un camino directo para llegar a él. A través de caminarlo también te das cuenta de hacia dónde quieres llegar.

Yo he pasado por todos los palos del cine. He sido actor, guionista, montador... He sido de todo, excepto producción. He descubierto que lo que más me gusta es ser director de fotografía. y apelo a que ellos también aprendan hacia dónde quieren ir.

La historia de Daniel Sánchez-López: el director de fotografía de Jerez que triunfa en...