Jerez de la Frontera, más concretamente la Capilla del Sagrario de la Catedral y las bodegas González Byass, han sido el epicentro de los actos organizados por el Colegio de Farmacéuticos para celebrar la festividad de la Inmaculada Concepción, Patrona del referido gremio y que han contado con la presencia de la delegada provincial del Gobierno de la Junta en la provincia de Cádiz, Mercedes Colombo.
En relación al acto que hay que destacar que, como es habitual, el apartado más institucional han incluido el tradicional homenaje como Colegiado Decano del Año en Cádiz, que en esta ocasión ha recaído en José María Rodríguez Barberá.
Por otra parte, se ha procedido a la entrega del Premio Juan B. Chape, en su XXXVI edición, que este año es para Encarnación Álvarez Ruiz. Además, se ha realizado un reconocimiento especial del Colegio a Ana López-Casero Beltrán, tesorera del Consejo General de Colegios Farmacéuticos durante los últimos años, por su contribución a la profesión farmacéutica y al fomento de la actividad colegial.
Juramento deontológico
Asimismo hay que indicar que ha procedido al juramento deontológico y entrega de insignias a los nuevos colegiados de Cádiz, y la entrega de insignias y diplomas a los compañeros farmacéuticos que cumplen 40 y 25 años de colegiación.
Como principal novedad de este año en la fiesta de convivencia llama la atención la celebración de una zambomba tradicional jerezana a cargo del grupo El Zambo, que está patrocinada por Bidafarma. Sin duda, una bonita jornada de compañerismo y confraternidad para seguir haciendo más Colegio y más farmacia gaditana.
El vínculo de la Inmaculada Concepción con los farmacéuticos
El 8 de de diciembre se celebra la festividad de la Inmaculada Concepción de María, patrona de los farmacéuticos, de la infantería y de numerosos pueblos y ciudades de España, Portugal, Italia e Hispanoamérica en su conjunto.
En el siglo XIX la Inmaculada Concepción de María pasó de doctrina a dogma de fe a partir de la bula Ineffabilis Deus, del Papa Pio IX, que se proclamó el 8 de diciembre de 1854. Desde esa fecha, coincidente por otra parte con los inicios de la Farmacia como carrera universitaria, los farmacéuticos católicos la consideran su patrona
