María José García-Pelayo, alcaldesa de Jerez de la Frontera, ha firmado con Juan José Gambeto, de la junta directiva de la Asociación de Vecinos Torresoto, la cesión del local que viene utilizando la entidad vecinal y le ha hecho entrega de las llaves del mismo después de que la Fundación Cajasol haya cedido el local al Ayuntamiento.
A través de este convenio el Gobierno Municipal consigue saldar "una deuda histórica de la ciudad" con esta entidad. Igualmente, el Ayuntamiento de Jerez ha agradecido a la Fundación Cajasol su predisposición por la cesión del local para poder regularizar esta situación.
García-Pelayo también ha mostrado su satisfacción personal porque la asociación pueda seguir usando el local que disponía hasta la fecha: "Sois una entidad llena de vida, que trabajáis muy duro por el barrio y que nos habéis presentado proyectos muy innovadores que van a suponer una verdadera revolución para el barrio", añadía.
"Con la firma de este convenio, Jerez devuelve a la Asociación todo lo que ha hecho por el barrio. Somos testigos del trabajo que realizáis ya que os hemos acompañado en numerosas ocasiones. Siempre hemos creído que tenéis derecho a regularizar esta situación y a poder disfrutar de pleno derecho de un local que de hecho ya estabais utilizando. Habéis sido un ejemplo de constancia y unión y esperamos estar a la altura como Gobierno, siempre podéis contar con nosotros", ha señalado García-Pelayo.
Por su parte, Juan José Gambero, de la junta directiva de la Asociación ha agradecido al Gobierno municipal "su constante apoyo, siempre contesta a nuestras llamadas. Esta cesión supone una gran tranquilidad para el colectivo para poder seguir trabajando y luchando por el barrio. Y lo hemos conseguido yendo de la mano con el Gobierno municipal".
Cesión del local por parte de la Fundación Cajasol
La firma de este convenio pone fin a una situación histórica ya que la Asociación de Vecinos venía ocupando este local de la plaza Hermana María Dolores Morales, esquina con la calle Álvaro Enrique, 3 en precario ya que éste pertenecía a la Fundación Cajasol.
Los vecinos llegaron a recibir incluso orden de desocupar el inmueble al no poder acreditar cesión alguna para su uso, pero gracias a la mediación del Ayuntamiento, se consiguió firmar un convenio con la Fundación Cajasol por el que le cedía el local.



