Su voz no necesita presentación. Tampoco su rostro. Jesús Méndez es uno de los nombres propios del mundo flamenco en Jerez de la Frontera y el resto del mundo. Un artista que abandera la esencia de un cante en plena madurez y transformación bajo la sapiencia y la estirpe de una familia estrechamente ligada a este mundo.
Durante su carrera ha subido a los escenarios de prácticamente todo el continente y ha compartido cartel con algunos de los grandes nombres del mundo flamenco. Ahora, en plena consolidación de su carrera, repasa algunas de vivencias, sus proyectos futuros, sus deseos y aspiraciones en una entrevista íntima y personal con El MIRA.
Vamos a poder disfrutar de algún que otro espectáculo en Jerez del que ahora hablaremos, pero musicalmente en qué proyectos estás centrado ahora mismo, creo que tienes entre manos un nuevo disco ¿qué podemos esperar de esta nueva creación?
Es un proyecto con el que estoy muy ilusionado. Cada disco tiene una historia, sobre todo la evolución de un artista en cuanto a etapa de su vida y su carrera. Es un disco donde encuentro una maduración artística. He encontrado al equipo completo con el que trabajamos. Somos un grupo de amigos que nos juntamos y vamos a divertirnos con la música. La naturalidad en el arte es muy importante, estoy feliz, trabajando a gusto y con muchas ganas de ver el resultado.
Has llevado a cabo muchas colaboraciones con artistas a lo largo de toda tu carrera ¿hay alguna colaboración con otros artistas que puedas adelantarnos?
Este es un disco en el que no quiero mi forma de cantar, eso no lo voy a hacer nunca pero a la hora de presentar los cantes buscaré hacerlo en otro concepto. Por ejemplo, te hablo de una seguiriya a la que queremos meterle una base rítmica, otras armonías y jugar un poco con el palo. Es una forma de vestirlo y que sea consumible de una forma más fácil para el público que no escucha flamenco o no son aficionados.
El próximo 15 de agosto Jerez tendrás la oportunidad de disfrutar de uno de tus espectáculos. Será un gran momento para que celebres con tu público en casa, ¿cómo preparas ese evento que tendrá lugar en González Byass durante el Tío Pepe Festival?
Tío Pepe ha contado siempre con nosotros, ya me tendrán que dar un descanso. Desde el primer momento han confiado en mí y han apoyado mi carrera, que es lo más importante para un artista. Es un escenario brutal, preciosa, el patio de la Tonelería.
Estamos renovando el repertorio y hacer algo que nunca he hecho antes con varias versiones a piano y a guitarra. Lo he hecho varias veces pero queremos coger distintas versiones que quizás sean más difícil de escuchar en mi voz y volcarnos darle el corazón al público de Jerez y a todos los que vengan.
Estamos preparando un espectáculo único para este día, que no podrá verse en otro sitio. Invito al público a que no se lo pierda. Vamos a darlo todo.
Es un compromiso profesional con el público, pero también con tu ciudad y casi siempre los artistas os veis obligados a marchar fuera de estas fronteras a seguir creciendo, para buscar nuevas oportunidades, pero ¿qué aporta Jerez a los artistas nacidos en este lugar?
Jerez es una tierra que atrapa. El que es jerezano lo lleva por bandera. A todos los grandes artistas y uno de los más grandes que ha dado Jerez, como es Manuel Alejandro, siempre está hablando de Jerez. Los grandes maestros como La Paquera, Moraíto, Parrilla, El Torta, José Mercé siempre tiran para su tierra. Jerez tiene esos encantos: el vino, el flamenco, los caballos... no vamos a descubrir nada ahora. Pero son tantas cosas, que te atrapan, y lo llevamos a todas partes por bandera.
También tengo entendido que vas a volver a Japón ¿qué es lo que más te sorprende de un país con una cultura tan diferente a la nuestra, pero donde hay muchas personas a las que les encanta el flamenco?
Me encanta Japón, su gente, con la que trabajamos y el público. Es un país con una cultura sobre el flamenco brutal. Tiene más conocimiento del que creemos. Nos dan todo lo que pueden y más, y es un país al que estoy encantado de volver.
El flamenco no solo está de moda en Japón, también son muchos artistas jóvenes los que apuestan por inspirarse en este estilo ¿qué te parece como cantaor, le aporta o le quita valor al flamenco más puro?
Flamenco solo hay uno. Es cante por soleá, malagueñas, fandangos, seguiriyas, martinetes. Por eso, el flamenco es una de las músicas más ricas del mundo. El flamenco no necesita de nadie para enriquecerse, pero las otras música sí necesitan del flamenco para hacerse más grandes.
Yo me he criado escuchando a Ketama o a la Niña Pastori, y me gusta disfrutar de esa música. Pero a la hora de defender el flamenco, sé que solo hay uno. Entiendo que a la gente joven le llegue la música más fácil de escuchar, más bailable. Al final son modas, pasarán y el flamenco siempre está ahí. Es como una madre que siempre te está esperando en casa por si te pasa algo.
Tu nombre va ligado al de una de las artistas más grandes de Jerez, La Paquera. ¿Crees que se le reconoce suficientemente? o se podría haber celebrado algún homenaje más especial ya que este año se han cumplido 20 años desde su fallecimiento.
La Paquera ha sido muy querida tanto por el aficionado como por el pueblo. Solo hay que ver los homenajes que se le hicieron, el monumento que tiene en el barrio de San Miguel. El pueblo la recuerda constantemente y lo más bonito de un artista es no caer en el olvido. Seguirán pasando los años y las generaciones y su nombre seguirá sonando porque es una de las artistas más grandes que ha dado España.
Y hablando de deseos ¿qué colaboración te gustaría llevar a cabo? ¿con qué proyectos sueñas?
He trabajado con artistas a los que siempre he admirado, pero uno de mis sueños sería grabar con Vicente Amigo o cantar en solitario en el Teatro Real. Son sueños que están ahí, pero son difíciles de llegar. He cantado en la Bienal, en Villamarta, en muchos teatros de Madrid o Barcelona, pero hay plazas y figuras que son un sueño. Y eso es lo que te empuja a seguir trabajando, a seguir mejorando.
