Jerez de la Frontera se ha teñido de luto en la fría mañana de este jueves día 27 de diciembre después de que se haya tenido constancia en las últimas horas del fallecimiento a los 57 años de edad del reconocido cantaor Antonio Agujetas.
Para los no iniciados -que no deben ser muchos- conviene recordar que era hijo del gran Manuel de los Santos Pastor y que nació en el año 1966, heredando desde muy pequeño la pureza del cante de sus ancestros, una familia prestigiosa dentro del cante jondo y con enorme peso en este noble arte en Jerez.
Asimismo, Antonio fue niño prodigio y siempre destacó por su desgarradora manera de expresar el cante, sobre todo por seguiriyas, soleá, fandangos o martinete, aunque en los últimos años vivía algo alejado de los escenarios debido a una enfermedad.
Aquejado de una enfermedad
Precisamente fue esa dolencia prolongada la que provocó que se fuese alejando de esos ambientes artístico donde era muy querido y reconocido porque sus facultades se fueron viendo notablemente mermadas y le impedían desarrollar su enorme arte y talento.
Solo se le veía en ocasiones muy esporádicas, muy de tarde en tarde. La última, y quizás una de las más recordadas, fue en la peña flamenca La Zua, en pasado mes de octubre, con la guitarra de su primo Domingo Rubichi como gran compañía.
En relación a ese inolvidable día hay que recordar que hasta ese lugar se desplazaron aficionados llegados desde todas las provincias de Andalucía que pudieron disfrutar in situ de unas de las voces con más pellizco de la tierra y que deja un legado inolvidable de arte. Descanse en paz.



