jueves 29/7/21

Al Hospital de Jerez: "Se habéis llevado la vida de mi bebé y la mía para siempre"

Emotivo y desolador mensaje de la joven Jessica a los ginecólogos que la trataron en el Hospital de Jerez
Ecografía de Erick, Hijo de Jessica Caro
Ecografía de Erick, Hijo de Jessica Caro

Triste y espeluznante el caso sufrido por la joven Jessica Caro en el Hospital de Jerez de la Frontera, con una consecución de incidencias médicas que han acabado con la vida de su bebé Erick y le ha provocado daños irreversibles en su órgano reproductor.

Jessica y Alfonso son una joven pareja anónima que hoy se ha hecho viral a consecuencia de publicar en su perfil de Facebook durante la noche del martes la historia vivida en el Hospital Universitario de Jerez.

La joven ha publicado a su vez, además del texto explicando lo sucedido, los informes clínicos, de alta, y de pruebas médicas, para corroborar que su historia es tal cual ella cuenta. La publicación ha sido compartida por miles de personas, quienes en los comentarios le dejan mensajes de apoyo.

Jessica: "Ojalá esto no vuelva a suceder a ninguna madre"

Hola, paso por aquí para contaros mi historia, ya que fue una negligencia médica y esto no puede quedarse así. Que pague el que tenga que pagar. Sé que por aquí llegará a más gente y espero que así se haga justicia.

En noviembre me realizaron mi primera inseminación artificial. Supuestamente no había quedado embarazada, por lo que fuimos a la segunda sesión, la cual la realizaron sin ninguna ecografía previa ni una analítica de sangre que confirmara que no había embarazo. Pues nada, me realizan la segunda inseminación.

Tres semanas después me realizó un test de embarazo y me dio positivo. Días después empezó el primer sangrado, por lo que me voy para Urgencias del Hospital de Jerez, donde me realizan una ecografía vaginal y me dicen que estoy de dos semanas más de lo que debería de estar. Es decir, llegan a la conclusión de que estaba embarazada cuando me realizaron la segunda inseminación.

A raíz de dicha  inseminación se aloja en la trompa de Falopio izquierda un embarazo ectópico. El útero evidentemente estaba ocupado, ya que nadie se dio cuenta. Me mandan a casa con reposo absoluto.

Una semana después otro dolor insoportable. Vuelvo a urgencias, y me dijeron que era un simple cólico, bueno, para casa. Horas después sufro un sangrado y vuelta a urgencias. Me dejan ingresada con amenaza de aborto y me hacen pruebas de todo tipo. No daban con lo que tenía, en resumen, amenaza de aborto y otra vez para casa con reposo; y así sucesivamente ingreso 4 veces.

Por fin ven el embarazo ectópico

La última vez que estuve ingresada vieron el ectópico en la trompa de Falopio. Decidieron al principio intervenir y quitarlo, aunque perdiera el embarazo, pero al final decidieron dejarlo porque hablaron entre ellos y me dijeron que eso se solía expulsar solo. Pues nada, ellos son los que mandan. Para casa y  pasan 5 meses con un dolor intermitente que iba y venía. Me fui a urgencias de nuevo y allí me tuvieron esperando con el dolor varias horas. La conclusión fue dolor abdominal por un tirón. Para casa de nuevo.

Dos días después ya no soportaba ese dolor, ya que se intensificaba bastante. Me llevan a urgencias y me pusieron un gotero para paliar el dolor. Estuve dos horas esperando a que me mirarán los ginecólogos. Por fin me llamaron. Me hicieron ecografía abdominal y todo estaba bien. Mi bebé se movía bien los latidos bien, pero me introducen un espéculo y es ahí cuando se dan cuenta que estoy de parto en fase activa, con el cuello del útero completamente borrado, y empezando a dilatarse a pasos agigantados.

Directamente me bajan las piernas y me entuban, me inmovilizan. El dolor era insoportable. Me dan dos pastillas. Durante 30 minutos me llevaron a una habitación totalmente sola, sin ninguna compañía de mi pareja ni ningún familiar, y con muchísimas contracciones insoportables. Nadie me dijo en ningún momento que estaba pasando ni porque me habían bajado de esa manera del potro y me habían llevado sola a esa habitación.

Una vez que llegó mi pareja una hora después no dieron información ninguna de que estaba pasando y no me quitaban ese dolor porque según ellos no podían paran las contracciones.

Me realizan varias analíticas. En ninguna salía nada de ninguna infección. Me llevan por segunda vez al ginecólogo. Ahí ya se dan cuenta - después de tantos días - que tengo una infección en la placenta, y que por ello se me había pasado a mí por toda la sangre. Inmediatamente me administran un tratamiento fuerte y me dan la opción de epidural. Me llevan a paritorio a ponerla.

La enfermera que estaba me dice que me siente, yo no podía, tenía sondaje y la cabeza de mi hijo en mis partes, el dolor era insoportable. Le dije que no podía sentarme a eso que ella me dijo "si pueden todas, tú también puedes". Consideración poquita por parte de ella sabiendo lo que me iba a pasar. Sus palabras textuales fueron "venga que te la tenemos que poner para que no sientas cuando salga el bebé". Yo al escuchar eso ya que estaba en estado de shock, me negué rotundamente a ponérmela, y me dijo: "pues nada rabia con el dolor".

Entonces me llevaron a la habitación y el ginecólogo me da dos opciones:

  1. Me pueden hacer un cerclaje para que mi bebé aguante un poco más
  2. Parirlo y morir.

Sentí rabia impotencia de no saber que hacer ni lo que iba a pasar mi hijo seguía moviéndose con fuerza. Al día siguiente me llevan a ver al ginecólogo a ver cómo iba la cosa, y cuando me vio no me dio muchas esperanzas ya que la infección estaba muy avanzada. Estaba ya peligrando mi vida.

Nace Erick sin ayuda, sola en la habitación

Decidieron no hacer más nada por mi bebé y salvar mi vida. Me hicieron de firmar unos papeles de consentimiento para comenzar el parto. Me introducen dos pastillas. A los 20 minutos llamo a la matrona con un dolor insoportable pidiendo la epidural ya a gritos. Me explicaron que hasta que no rompiera bolsa no podía ponérmela, que el parto podría durar horas o un día ya que yo era primeriza, y se fue. Al escuchar eso y con todo el desborde mental que tenía, ya que me estaba muriendo de dolor, de solo saber que perdería a mí hijo al que tanto amaba, me entraron muchas ganas de empujar y empecé a hacerlo.

A los 5 minutos de estar empujando mi bebé sale. Mi suegra, que en ese momento estaba conmigo, corrió a llamar a la matrona. Le dijeron que eso era imposible, que mi hijo no había nacido, que si estábamos seguras. A ver señora, que he parido yo y estoy viendo a mí hijo. A eso que salen corriendo hacia la habitación. Ya mi hijo por desgracia había fallecido a los pocos minutos de haber nacido. Cortaron su cordón umbilical y me lo pusieron en el pecho, yo estaba tan aturdida y confundida por la situación que no recuerdo exactamente el tiempo que lo tuve en brazos.

Me preguntaron si quería tenerlo más tiempo a solas, yo respondí que no, que por favor acabará está pesadilla. Lo que yo no sabía es que todavía quedaba bastante por suceder. 

Se llevaron a mi hijo. Horas después viene una matrona - que de ella no tengo quejas pues fue la única que me trato con cariño y respeto - y me trajo las huellas de mi bebé, el cordón umbilical, su pulsera y unas cuantas fotos de mi Erick. Estaré eternamente agradecida a ella.

Me dan de alta, raramente, ese mismo día. No entiendo eso, pero supuestamente había muchos bebés que habían nacido y necesitaban la cama. Me fui a casa. Mi horror solo acababa de empezar.

No encuentran al bebé en el Hospital de Jerez

Cinco días después todavía no me daban a mí hijo para poder enterrarlo y acabar con tanto dolor. Fui al hospital a reclamar a mí hijo y saber qué pasaba. Llama el hombre que está en la recepción a pedir una explicación y a eso que le informan que habían perdido a mi bebé por el hospital, y no lo encontraban. Imaginaros mi desesperación. ¿Cómo podéis perder a un bebé por el Hospital. Eso es una locura. Todo el centro hospitalario se enteró de esa locura, porque eso es lo que es señores, una "locuraaaa".

Horas después aparece mi bebé. Supuestamente lo habían cambiado de cámara sin avisar ni dar ninguna explicación. Ya se le había realizado la autopsia sin yo saberlo siquiera. Ya no me fiaba si me estaban diciendo la verdad. Pido volver a ver a mi bebé y así poder quedarme tranquila dentro de lo que cabe. Me dicen que no, que eso es imposible, que ya lo reconocería cuando me lo entregaran. "Pero señores, ¿Qué estáis haciendo? ¡Es mi hijooooo!" Yo indignada advertí que los iba a demandar por esa negligencia.

Me habían dejado con todo dentro, mi vida peligraba

Al día siguiente me dejaron reconocerlo. Era mi niño. Por fin podría enterrarlo, y por fin descansar en paz. Pero no, señores, el horror iba a continuar. Una semana después me siento rara y con malestar. Me voy a urgencias de nuevo, me dejan esperando dos horas en la sala de espera, y cuando consigo que me vean y me exploren, se echan las manos a la cabeza. Me habían dejado la placenta con todos los restos dentro, hemorragia incluida, mi vida peligraba.

Me ingresan de inmediato, me ponen tratamiento por vena, y al día siguiente me meten en quirófano para hacerme un legrado y limpiarme corriendo. Cuando salí me dijeron que todo estaba bien, o eso creía yo. El horror seguía.

Seguía el embarazo ectópico y queda con una trompa de Falopio menos

Pasaron dos meses sin estar yo conforme. Voy a un centro hospitalario privado y me hacen chequeo completo, así como una histerosalpingografía (uterosalpingografia), la cual evalúa y verifica el estado del útero y las trompas de Falopio. Certifican que no estaban bien, tenía la trompa izquierda obstruida debido al embarazo ectópico, el cual se suponía que se iba a ir solo, como decían ellos. Pues no señores, no se fue, seguía allí. Eso significa que la trompa ya no funciona, está muerta. En conclusión me tengo que operar para quitármela, y eso rebaja a la mitad la posibilidad de quedarme embarazada de nuevo, ya que solo tengo una trompa funcionando, y eso sumado a todos los problemas que tengo.

Llega por fin la autopsia de mi niño. En ella reflejan que todos los órganos del bebé estaban completamente sanos. De la infección en la placenta los médicos, desde el minuto uno que yo entré en el hospital de Jerez, me dijeron que esa infección era de un día para otro, y que eso le pasaba a 1 de cada 100 mujeres. Una infección rara no, señores, la infección no entra de un día para otro y se carga todo, la infección va de a poco hasta que se intensifica. Si ustedes se hubieran dado cuenta la primera vez que fui con dolor intermitente mi bebé seguiría aquí.

"Se habéis llevado la vida de mi bebé y la mía para siempre. Te amaré hasta que me muera, mi pequeño Erick"

Se habéis cargado mis posibilidades, me habéis dejado con una trompa menos, habéis perdido a mi bebé por el Hospital, me habéis dejado todo los restos dentro, me habéis destrozado la vida en tan solo 3 días.

Solo pido justicia porque yo no corrí con tanta suerte. Los médicos que me tocaron no hicieron su trabajo correctamente, no me trataron como debí ser tratada en esos momentos de tanta tristeza.  Por favor, compartid mi historia para que esto no vuelva a suceder, hoy por mí, y mañana podría ser por ti. Ojalá esto no vuelva a suceder a ninguna madre más. Ustedes los ginecólogos que me trataron en el Hospital de Jerez, si no os gusta lo que hacéis no lo hagáis, porque se habéis llevado la vida de mi bebé y la mía para siempre. Te amaré hasta que me muera, mi pequeño Erick.


El MIRA ha solicitado recibir la versión del SAS de este cúmulo de incidentes médicos ocurridos supuestamente en el Hospital Universitario de Jerez, sin tener aún respuesta, reseñando que no es un solo incidente, sino varios los explicados por Jessica Caro.

Al Hospital de Jerez: "Se habéis llevado la vida de mi bebé y la mía para siempre"