Un Policía salva la vida a una mujer en un bar en Jerez
El agente ha evitado que se asfixiara tras taponarle un trozo de comida las vías respiratorias
Un agente de la Policía Nacional franco de servicio y destinado en la Comisaría de Jerez de la Frontera (Cádiz) evitó que una mujer se asfixiara debido a que tenía bloqueadas las vías respiratorias por un trozo de comida y la rápida reacción del policía le salvó la vida.
Los hechos se produjeron cuando un agente que acababa de salir del turno de mañana y se dirigía hacia su domicilio, observó como en un bar cercano se concentraba una gran cantidad de gente dando gritos de socorro y pidiendo auxilio.
El agente que circulaba a bordo de su vehículo se bajó rápidamente con el fin de poder ofrecer su ayuda y fue hacia el lugar donde se congregaba la gente para percatarse que una mujer tenía síntomas evidentes de estuvo a punto de atrangantamiento al tener las vías aéreas obstruidas por la presencia de un cuerpo extraño, presentando una palidez severa, sin poder respirar ni hablar y a punto de perder la conciencia.
Así pues, tras identificarse como policía y comentarle a la víctima que estaba allí para ayudarla y que debía tranquilizarse, innmediatamente le practicó la maniobra de Heimlich, expulsando el cuerpo extraño que le impedía su normal respiración. Hasta la llegada de los servicios sanitarios, le prestó la atención y apoyos necesarios, aconsejándole la conveniencia de una revisión médica en cuanto sea posible.
Una vez personado el personal facultativo y tras certificar el buen estado de la víctima, tanto ella como sus familiares expresaron su agradecimiento al policía.
Maniobra de Heimlich
La maniobra de Heimlich es una técnica de primeros auxilios que debemos emplear cuando percibamos que una persona se ha atragantado con la comida o con algún objeto y se está asfixiando.
La asfixia se produce por la obstrucción de las vías respiratorias y puede llegar a provocar daños cerebrales o incluso la muerte en apenas 4 minutos, por lo que es importante que reaccionemos con rapidez si detectamos estos síntomas en alguna de las personas de nuestro alrededor.
El objetivo que buscaremos con la aplicación de la maniobra es expulsar el objeto que está causando la asfixia para que pueda entrar aire en los pulmones.
Antes de comenzar la maniobra, debemos asegurarnos de que la obstrucción de las vías respiratorias es total y no parcial. Si la víctima está tosiendo, no deberemos actuar y nos limitaremos a animarle a que lo siga haciendo, ya que la tos le ayudará a expulsar el objeto extraño.
En el caso de que la persona esté consciente pero no emita sonido alguno, procederemos a efectuar la maniobra de Heimlich siguiendo estos pasos:
- Estando de pie, nos situamos detrás de la víctima y rodeamos su cintura con nuestras manos.
- Colocamos nuestra mano derecha con el puño cerrado y el pulgar hacia dentro en la boca del estómago de la persona. La mano izquierda la situaremos sobre la derecha para sujetarla.
- Realizamos compresiones rápidas hacia arriba y hacia dentro (entre 6 y 10 repeticiones). En el caso de que no dé resultado, repetiremos la operación.
La maniobra de Heimlich debe realizarse con cuidado para no dañar las costillas o los órganos internos. En el caso de bebés menores de dos años, deberemos tender al niño boca arriba sobre una superficie rígida. Apoyaremos una mano encima de la otra entre el esternón y el ombligo y, con mucho cuidado, empujaremos varias veces en dirección al tórax. Si la víctima pierde el conocimiento, deberemos llamar inmediatamente a los servicios de emergencia.
